El deterioro económico y de los mercados aleja al inversor privado
El FROB aportará a las cajas más capital del previsto en julio
El FROB aportará a las cajas más capital del previsto en julio

El FROB aportará a las cajas más capital del previsto en julio

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) deberá desembolsar más dinero del inicialmente previsto para completar la recapitalización del sector de cajas. El deterioro de las previsiones macroeconómicas y las turbulencias de los mercados han alejado a posibles inversores privados.

Las cajas afrontan una difícil vuelta de vacaciones. El enfriamiento de la economía mundial y las turbulencias de los mercados de capitales han desanimado a fondos de inversión que estaban interesados en entrar en el capital de algunas entidades.

La fecha tope del 30 septiembre fijada por el Gobierno es inamovible, salvo contadas excepciones de prórroga. Si para entonces hay cajas que no han alcanzado el nivel de capital exigido por el Banco de España, deberán recurrir al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Antes del verano, tan solo Catalunya Caixa y Novacaixagalicia (NCG) parecían abocadas a recurrir a fondos públicos, pero con el deterioro económico la lista de solicitantes y la cuantía de las ayudas podría aumentar.

En primer lugar, NCG está teniendo dificultades para conseguir los 600 millones de euros en fondos privados que José María Castellano -el que será su presidente ejecutivo- se comprometió a atraer. El supervisor cifró en 2.622 millones de euros las necesidades de capital de la firma. Inicialmente, se barajaba con que el FROB aportaría 1.500 millones, pero esta cantidad podría aumentar si se mantienen las dificultades para atraer inversores y para lograr capital extra con desinversiones.

Novacaixagalicia y el resto de cajas con falta de capital, también está haciendo un esfuerzo para mejorar su solvencia de forma interna, con desinversiones, generación de beneficios y ahorro de costes.

Fondos remisos

Los problemas para levantar capital de la caja gallega los están viviendo, en menor medidas, otras tres entidades: Unnim, Liberbank (la alianza liderada por Cajastur) y el grupo BMN. Antes del verano, las tres daban por hecho que lograrían sacar adelante una solución privada, pero ahora no parecen tenerlo tan claro.

Unnim sigue negociando a dos bandas para formalizar un Sistema Institucional de Protección (SIP) con el que evitar que el FROB tenga que inyectarle 568 millones de euros. Ibercaja y el grupo de cajas vascas (BBK, Kutxa y Vital) son los candidatos para la fusión. Sin embargo, la posibilidad de cerrar un acuerdo parece cada vez más alejada y lograr capital de un fondo de inversión está casi descartado. Así pues, la opción de que el Fondo inyecte capital en esta caja catalana está cada vez más cerca.

Incluso entidades con altos niveles de solvencia, como Liberbank, empiezan a contemplar la posibilidad de recurrir al FROB. Viendo los exiguos precios que están dispuestos a pagar los inversores privados por entrar en el capital de una caja, recurrir a fondos públicos ya no parece tan malo como hace dos meses. Las necesidades de capital fijadas para este grupo fueron inicialmente de 519 millones de euros.

Por último, Caja España Duero, que mantiene conversaciones avanzadas para fusionarse con Unicaja, también ha activado la alternativa de recurrir a capital de FROB. Para ello, una asamblea va a aprobar en unos días la transferencia de todos los activos a un banco, filial de la caja, un paso necesario para que el Fondo entre en el capital.

Si en estos cuatro casos el FROB jugara un papel protagonista podría verse obligado a desembolsar entre 3.500 y 4.000 millones de euros. Estas cantidades no incluyen los 2.800 millones inyectados en Caja Mediterráneo (CAM).

La cifra

3.500 millones de euros es la cantidad que podría tener que desembolsar el FROB, sin contar con los fondos inyectados en CAM.

La tercera vía de la solvencia: generación de capital

Ante las dificultades para conseguir inversores privados, varias cajas han volcado todos sus esfuerzos en mejorar su solvencia de forma orgánica, para reducir las necesidades de capital establecidas por el Gobierno y el Banco de España.

Así, Novacaixagalicia ha puesto en marcha un ambicioso programa de generación de capital a través de tres vías: sinergias originadas por la fusión de Caixa Galicia y Caixanova, venta de la cartera industrial, y reducción de la exposición a préstamos sindicados, especialmente ligados con el ladrillo (un tipo de inversión que consume mucho capital). Esta estrategia ha hecho posible que la entidad consiguiera 1.373 millones de euros extra, lo que le permitió elevar el capital principal durante el primer semestre del año hasta el 5,43%, un 4,2% más que al cierre de 2010. Esto reducirá en una horquilla de entre 250 y 300 millones las necesidades de capital.

Liberbank, por su parte, anunciaba ayer que ha conseguido alcanzar un capital básico del 9,29%. Los buenos resultados semestrales han permitido a la entidad presidida por Manuel Menéndez ir reduciendo las necesidades de capital identificadas por el supervisor.

También el grupo BMN, liderado por Cajamurcia, ha afrontado un plan intensivo de mejora de los ratios de solvencia. Durante los últimos seis meses han logrado mejorar en cuatro décimas su tasa de capital principal y, de acuerdo con fuentes de la entidad, para cierre de 2011 superarán el 9% con medidas orgánicas de generación de capital. El nivel exigido de forma genérica a las entidades financieras es del 10%.