Pequeños gigantes | Emerix

'Electrolineras' inteligentes para el auto del futuro

En apenas dos años, Emerix ha conseguido que los postes de recarga para coches eléctricos que diseña y fabrica en Valladolid comiencen a verse en las calles españolas.

Versatilidad, sencillez y solvencia a prueba de vándalos son las señas de identidad de los postes para recarga de coches eléctricos que, bajo el nombre comercial de Merlyn, diseña y fabrica Emerix, una empresa radicada en Valladolid. En 2009, y tras pasar dos años dedicados a diseñar y fabricar farolas solares, José Aispuro, Isabel de la Cal y Adolfo de la Torre decidieron reorientar sus esfuerzos y centrarse en el diseño y la fabricación de postes para recarga de coches eléctricos. "En esos momentos, lo más difícil era conseguir un vehículo de esas características, así que hacíamos pruebas con autos, bicis y motos que adaptábamos nosotros mismos", explica Aispuro, director de la empresa.

Finalmente, en mayo de 2010 su dedicación se consolidaba con la instalación de su primer poste eléctrico en la madrileña calle de Goya, un acto que presidió el alcalde de la ciudad, Alberto Ruiz-Gallardón, y que, como suele pasar en estos acontecimientos, no estuvo exento de anécdotas. "Teníamos todo preparado y habíamos previsto casi cualquier situación que se nos pudiera plantear, pero no que nos trajeran un coche japonés, justo el único para el que no teníamos el conector adecuado, así que tuvimos que reaccionar con mucha rapidez para ponerlo a funcionar, y funcionó", cuenta Aispuro.

Desde entonces, y a base de ensayo y error, han ido perfeccionado su modelo. "Nos hemos dado cuenta de que la gente no quiere tener teclas que oprimir ni pantallas para ver cosas, y también de la importancia de incorporar mecanismos de seguridad para evitar actos de vandalismo o cualquier otro tipo de accidentes. De modo que nuestros postes son muy sencillos de usar, muy compactos y simples por fuera, pero con un alto nivel tecnológico por dentro", señala. Sus modelos pueden conectarse a internet y ofrecer información sobre la ubicación de las electrolineras más próximas en función de la autonomía lograda tras la carga realizada en ese momento.

La capacidad de adaptación a las necesidades concretas de cada cliente, ya sea un particular o una institución pública, son uno de los principales activos de Merlyn.

El precio de cada poste varía de los 300 a los 2.000 euros, dependiendo de la velocidad de la recarga y los mecanismos de seguridad contra actos vandálicos de los que esté equipado. Todos los postes destinados a la vía pública disponen de estos dispositivos de seguridad. Para poder utilizar un poste eléctrico, el usuario debe solicitar una tarjeta de activación en la oficina de movilidad de su ayuntamiento. Con ella, al igual que cuando uno se hospeda en un hotel, se accede al poste eléctrico y se puede repostar y pagar la recarga de suministro eléctrico.

El tiempo de recarga puede ser de entre media hora y seis horas, en función de si se trata de un vehículo para uso particular o público, algo que variará de forma sustancial a medida que los automóviles eléctricos se lancen al mercado y vayan incorporando otras novedades tecnológicas. Por otra parte, el coste no supera los 30 euros, lo que supone una notable diferencia con el precio actual de un depósito lleno de gasolina.

En dos años, Emerix ha instalado más de 50 postes en el noroeste del país, Extremadura, La Rioja y el norte de Portugal, nación en la que acaban de poner su primera pica en Flandes con la venta de su producto estrella a una cadena hotelera. Los próximos pasos serán la instalación de 50 postes más en Valladolid, futura capital del coche eléctrico europeo gracias a la decisión de Renault de fabricar su modelo Twizzy en la ciudad castellanoleonesa, y a la que reservan la instalación del simbólico "número 100", y el lanzamiento de sus electrolineras en América Latina, fundamentalmente en Brasil y México.

No obstante, a pesar de que la facturación prevista para este año se sitúa en torno a los 500.000 euros, el director de Emerix reclama más apoyo para los emprendedores. "Necesitamos algún tipo de apoyo para competir de tú a tú con las empresas grandes, más facilidades para poder cobrar lo que facturamos y que se eliminen algunas exigencias incongruentes, como que te pidan años de experiencia para poder presentarte a un concurso público cuando el coche eléctrico aún no se ha lanzado masivamente", explica.

Pese a estos "inconvenientes" que comparten con la inmensa mayoría de los empresarios del país, Aispuro y sus compañeros están convencidos de que esta es su oportunidad y que la implantación masiva del coche eléctrico no es ya solo una cuestión de tiempo, sino una necesidad a la vista de la factura de los hidrocarburos. El tiempo dirá si tienen razón.

Datos básicos

Facturación

Emerix prevé alcanzar los 500.000 euros de ventas este ejercicio, aunque esa no es su principal preocupación. "Facturamos mucho, pero tenemos problemas a la hora de cobrar", explica el director del grupo.

Los postes eléctricos cuestan entre 300 y 2.000 euros, dependiendo de su uso. Los que han sido diseñados para la vía pública cuestan más porque están preparados contra accidentes y actos vandálicos.

Expansión

Desde el polígono de San Cristóbal en la capital del Pisuerga, Emerix ha ido colocando sus postes de recarga eléctrica no solo en Valladolid, a la que reservan el simbólico número 100, sino también en otras capitales como Madrid, ciudad en la que se instaló el primer poste de recarga en mayo del 2010, y en comunidades como La Rioja o Extremadura. Ahora han comenzado a expandirse en Portugal en alianza con una cadena hotelera.

Productos

Además de los postes de recargas, Emerix fabrica farolas solares de tecnología led.

La necesidad de un estándar europeo

Uno de los principales problemas a los que se enfrentan las empresas españolas dedicadas a la fabricación y comercialización de postes para la recarga de coches eléctricos es la ausencia en Europa de un modelo estandarizado de conectores y enchufes, a diferencia de lo que ocurre en otros continentes como América y Asia. En España se comercializan básicamente dos tipos de conectores: uno alemán y otro fruto de una alianza franco-italiana.

Técnicamente son iguales, pero la forma es diferente, explica el responsable de Emerix, José Aispuro. Así, mientras las autoridades en la materia no determinen el estándar europeo de tarjetas y enchufes, y las grandes compañías no lancen masivamente sus modelos eléctricos, empresas como Emerix se ven forzadas a trabajar con varios modelos, una rémora que, sin duda, dificulta su competitividad empresarial, al tiempo que estimula su imaginación para superar cualquier tipo de obstáculo.

Otra dificultad es "la apatía de la gente para comprar coches eléctricos", señala el director de Emerix. El próximo lanzamiento del Twizzy de Renault, que se fabricará íntegramente en Valladolid, supone el primer compromiso serio del sector en España con esta nueva tecnología más ecológica y barata. El modelo, con un coste muy asequible y de gama básica, supondrá un fuerte impulso para un mercado en el que apenas se contabilizan 2.000 unidades. "Estamos convencidos de que una vez que la gente vea el auto circulando por la calle, el avance del coche eléctrico será imparable, y nosotros somos optimistas y confiamos en nuestra capacidad para poder ofrecer una serie de servicios basados en la versatilidad de nuestros productos y en la atención personalizada de nuestros clientes". "Creemos que son dos de nuestros principales activos y que con la calidad de nuestros postes y, sobre todo, atendiendo como lo hacemos las necesidades concretas de cada uno de nuestros clientes, todavía tenemos mucho camino por recorrer". Por ellos no va a quedar.