5D Verano

Brasil, campo de juego para atraer miles de millones

Se prepara para acoger en cuatro años la JMJ, el Mundial y los Juegos Olímpicos.

Río de Janeiro está listo. Los que nos den esta oportunidad no se arrepentirán", aseguraba el ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en la batalla final por la celebración de los Juegos Olímpicos en 2016. La ocasión llegó... y así hasta cinco. A la cita olímpica se unen la Copa Confederaciones, el Mundial de Fútbol, la Copa América y, finalmente, la Jornada Mundial de la Juventud. El papa Benedicto XVI anunció esta semana que la ciudad carioca toma el relevo a Madrid y albergará este evento religioso en 2013.

El foco de atención mundial se sitúa así sobre la mayor economía de Sudamérica y los más de 190 millones de habitantes de este país tropical. "Se ha producido un cambio en el mundo. Las naciones industrializadas están sufriendo mucho con la crisis y continuarán creciendo poco durante varios años. Esto da la posibilidad de que los emergentes ocupen más espacio en la economía y en la escena diplomática. Los eventos internacionales en Brasil reflejan esa mayor influencia", afirma desde Río de Janeiro Armando Castelar, director del centro de economía aplicada del Instituto de Economía de la Fundación Getulio Vargas.

"Las autoridades brasileñas también han realizando un gran esfuerzo, en especial, las de Río", continúa el profesor del instituto económico privado más importante del país. Como resultado, Brasil disfruta ahora de "una nueva visión mucho más positiva que refleja su mayor dinamismo y las mejores condiciones económicas y políticas", apunta Castelar.

Pero más allá del orgullo nacional que supone para el gigante latinoamericano albergar estos eventos, Brasil adolece aún de dos problemas que amenazan con aguar la fiesta. Uno es la corrupción. Esta semana, Brasil mostraba la herida abierta de las corruptelas políticas que florecen en Brasilia. Desde junio, la presidenta del país, Dilma Rousseff, se ha visto obligada a cambiar a cuatro de sus ministros.

El otro escollo es la importante falta de infraestructuras. "La candidatura de Madrid era muy superior a la de Río, en ese sentido. Carreteras, aeropuertos... Les falta una mejora y una inversión importante", afirma Tomás González, presidente de la Cámara de Comercio-Hispano Brasileña.

Para acometer las grandes obras, Brasil está impulsando las asociaciones público-privadas, explica José Manuel Massó, consultor y experto en el mercado brasileño. El Gobierno de Brasil canaliza los fondos a través del Bndes, sigue González. "Es sorprendente que mucha gente no conozca esta institución cuando el año pasado concedió más créditos que el Banco Mundial". Asimismo, programas como el ambicioso PAC II tienen como objetivo suplir carencias, continua González. Y en él, empresas españolas como OHL, Isolux o Acciona, están teniendo un papel protagonista.

Sucesión de citas

Copa FIFA Confederaciones en 2013. Serán ocho participantes: los ganadores de los respectivos torneos continentales, la anfitriona Brasil, y España como campeona mundial.

Mundial de Fútbol en 2014. La iniciativa privada será fundamental para la puesta a punto de los estadios de fútbol, asegura Armando Castelar, profesor de la Fundación Getulio Vargas.

Copa América de Fútbol en 2015. La celebración le corresponde por un sistema de rotación alfabética iniciado en 1987. Es posible que por primera vez en la historia tenga 16 equipos.

Juegos Olímpicos en 2016.

El colofón para Brasil será la cita olímpica. Un acontecimiento que en cuestión de infraestructuras "mira mucho el ejemplo de Barcelona como referencia que se pretende copiar", apunta Castelar.