El Ejecutivo admite la "vulnerabilidad" de España ante la desaceleración mundial
Zapatero y Rajoy acuerdan reformar la Constitución para limitar el déficit
Zapatero y Rajoy acuerdan reformar la Constitución para limitar el déficit

Zapatero y Rajoy acuerdan reformar la Constitución para limitar el déficit

La Constitución española se reformará antes de las elecciones del 20-N para incluir un límite máximo de déficit de las cuentas públicas, tal y como consideró imprescindible recientemente el eje franco-alemán. Así lo anunció ayer el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tras pactarlo con el líder del PP y el candidato socialista.

La sombra de Alemania es alargada. La reciente petición de su canciller Angela Merkel para que los países europeos emulen la Constitución germana e incluyan un tope máximo de déficit en sus cuentas públicas, no ha caído en saco roto. Poner límites constitucionales al déficit fue una de las ideas acordadas en la reciente cumbre entre Merkel y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que fue bautizada como "norma de oro". En España, la sugerencia no se ha hecho esperar, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, propuso ayer públicamente llevar a cabo una reforma de la Constitución para que ésta fije dicho límite de déficit.

Se trataría de establecer en la Carta Magna "una regla para garantizar la estabilidad presupuestaria en el medio y largo plazo, en relación tanto con el déficit estructural como con la deuda, que vinculara a todas las Administraciones públicas", explicó ayer Zapatero, quien compareció ante un Congreso de los Diputados repleto para escuchar las explicaciones de líder del Ejecutivo sobre la coyuntura económica y las últimas medidas adoptadas.

Inmediatamente después de anunciar esta propuesta de reformar el texto constitucional a través de una iniciativa parlamentaria, avanzó que el Gobierno tenía el aval necesario del PP para llevarla a cabo. "He consultado ya la posibilidad de formalizar esta iniciativa con el líder del principal partido de la oposición y con el candidato socialista a la presidencia del Gobierno", precisó Zapatero.

Bono confía en llevar a cabo la reforma antes de disolver las Cortes a finales de septiembre

La ratificación del apoyo de los populares a esta reforma llegó minutos más tarde nada más subirse Mariano Rajoy al estrado para responder a la intervención de Zapatero. El líder de la oposición garantizó que su grupo está dispuesto a "facilitar su tramitación y apoyarla".

De hecho, Rajoy justificó dicho apoyo por "coherencia" con lo defendido por el PP anteriormente. En concreto, el líder de la oposición recordó que él mismo propuso esta misma reforma constitucional, "en foro público" hace ahora más de un año, el 25 de junio de 2010. Y meses después, el 30 de marzo de 2011 repitió la propuesta en sede parlamentaria. Sin embargo, Rajoy se quejó ayer del rechazo generalizado que recibió entonces su iniciativa. En particular, ironizó al recordar que fue el propio candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, entonces ministro del Interior, "y hoy líder del Partido Socialista", quien "en tono despectivo y con ironía poco fina" respondió a las palabras de Rajoy ridiculizando su iniciativa al indicar: "Como todos sabemos la Constitución es una ley que se cambia fácilmente y en un plis plas va a acabar con la crisis".

Calendario definido

Ante estas afirmaciones, el líder del PP confió en que Rubalcaba haya cambiado de opinión porque con "las descalificaciones, gracias y chanzas" dichas entonces, "demostró un alarde de conocimientos económicos sin parangón". Dicho todo esto, insistió en la "buena voluntad" del PP para respaldar la reforma constitucional, "y ni siquiera pido a cambio que se retiren las injustas descalificaciones que entonces se produjeron", precisó Rajoy.

Llegados a este punto y tras saber que el Gobierno contaba con los votos de los dos partidos mayoritarios, surgieron las dudas temporales sobre si dará tiempo a sacar adelante los cambios constitucionales antes de disolver las Cámaras, lo que está previsto para el próximo 26 de septiembre. Según explicó el presidente de la Cámara Baja, José Bono, "en términos reglamentarios, cumpliendo determinados plazos y prescripciones sí puede modificarse la Constitución antes de que finalice la presente legislatura".

La fórmula propuesta por Zapatero es que sean los grupos los que impulsen esta reforma a través de una proposición de ley que será tramitada por vía de urgencia y en lectura única. Tras su registro en el Congreso, el Pleno podría tomar en consideración el texto un martes y dos días después aprobarlo para su remisión al Senado, informa Europa Press. En una palabra, se acabaron las vacaciones para sus señorías, que podrían tener que volver al Congreso a sendos plenos los próximos 30 de agosto y 1 de septiembre.

Además, esta reforma de la Carta Magna podría salir adelante con una mayoría de tres quintos de cada una de las Cámaras, lo que en este caso estaría garantizado con los votos del PSOE y el PP. De esta forma, tampoco haría falta referéndum, a no ser que en los 15 días siguientes a su aprobación por el Parlamento, el 10% de los miembros del Congreso o del Senado lo solicitaran, algo que tampoco es previsible.

Zapatero hizo además una sucinta descripción de la actual situación económica de España y del resto del mundo, así como de las medidas tomadas hasta ahora por su Gobierno para combatir la crisis. Las últimas, relativas a la rebaja del IVA a la vivienda, el impuesto sobre sociedades y el gasto farmacéutico, fueron aprobadas por la Cámara Baja gracias al apoyo del PSOE y la abstención del PP, CiU y PNV. El discurso económico de ayer del presidente tuvo un tono más solemne que el habitual. Explicó Zapatero que en el actual "difícil contexto de tensiones financieras y fuerte y ya prolongado ajuste fiscal, la economía española mantiene la recuperación, aunque a un ritmo demasiado débil como para poder crear empleo de manera neta".

Pero este convencimiento de que la recuperación sigue en marcha y la defensa de las medidas tomadas, así como el anuncio de nuevos cambios contractuales para impulsar el empleo en el Consejo de Ministros del día 26, no evita que Zapatero admitiera ciertos temores de contagio de la nueva desaceleración.

"No les quiero ocultar mi preocupación: nuestra economía sería vulnerable al nuevo empeoramiento del contexto internacional, si este se confirmase o no hubiésemos hecho nada para prevenirlo", aseguró. Según dijo, sus temores se basan en la dificultad de acceso al crédito por parte de las empresas; a los riesgos de desaceleración mundial que, de materializarse, "terminarían afectando, inevitablemente" a la principal fuente de crecimiento de España que es el sector exterior.

La reacción de los grupos parlamentarios

CiU. Diferencias entre Duran y Homs. El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, dijo ayer que comparte "el espíritu" de la reforma de la Constitución para introducir límites al déficit público. Duran insistió en que quería ver la "letra" de esa modificación antes de comprometer el voto de su grupo. Sin embargo, para Francesc Homs, portavoz del Ejecutivo catalán, limitar el techo de déficit de la Generalitat supondría "liquidar el autogobierno de Cataluña".

PNV. Erkoreka reclama flexibilidad. El dirigente del PNV y portavoz en el Congreso, Josu Erkoreka, se mostró a favor del equilibrio presupuestario "como regla general inspiradora", pero "refractario a la idea de petrificarlo" en la Constitución. Erkoreka dijo que será una medida inútil si el mandato constitucional de estabilidad presupuestaria no se dota de la flexibilidad necesaria para que los presupuestos del Estado se puedan adaptar a los cambios del ciclo económico.

Izquierda Unida. Lara insiste en el referéndum. El coordinador federal de IU, Cayo Lara, rechazó ayer una reforma constitucional para introducir un techo de gasto por considerar que "atenta contra la soberanía nacional", e insistió en que se celebre un referéndum posterior que la ratifique. "Implica cambiar de raíz el actual modelo económico solo para favorecer aún más los intereses del capital financiero. Este cambio supone la definitiva unión de valores y objetivos de PSOE y PP", censuró.

Grupo mixto. Críticas ante la "reforma exprés". Los representantes del Grupo Mixto criticaron las prisas con las que el Gobierno quiere plantear ahora la reforma de la Carta Magna. El portavoz del BNG, Francisco Jorquera, confirmó que votará en contra de la "reforma exprés" de la Constitución. La diputada de CC, Ana Oramas, exigió que dicha reforma se aborde en un pleno específico y la diputada de UPyD Rosa Díez recordó que su grupo ya demandó esta medida y fue rechazada.

Menos salarios y beneficios

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, agradeció ayer en su comparecencia en el Congreso la carta remitida por los sindicatos en la que aceptaban una rebaja de los salarios a cambio de un mayor control sobre los precios. Un acuerdo entre los agentes sociales para moderar sueldos y beneficios "sería un eslabón más en la credibilidad en nuestra senda de recuperación", admitió Zapatero.