EDITORIAL

Alternativas a la falta de liquidez

Los acuciantes problemas de liquidez que están viviendo las empresas como consecuencia de la crisis han obligado a buscar nuevas formas de financiación que permitan solventar el nudo gordiano que agarrota sus tesorerías. Es el caso de las sociedades de garantía recíproca, el capital riesgo y los préstamos participativos, todas ellas fórmulas financieras que aun siendo todavía minoritarias están creciendo con fuerza entre el pequeño y mediano tejido empresarial. Buena parte del éxito de estos canales alternativos de financiación tiene que ver con el endurecimiento de las condiciones de crédito que ofrecen las entidades bancarias, obligadas a cumplir con las exigencias de recapitalización y con la urgencia de sanear sus balances.

Desde la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) se asegura que el 85% de las empresas tienen problemas para acceder al crédito, mientras que a prácticamente la mitad este se les ha negado. A todo ello hay que sumar la elevada morosidad que soportan muchas compañías como consecuencia de las dificultades del sector público para hacer frente a sus pagos. Como no puede ser de otra forma, las épocas de vacas flacas tienen también una parte de oportunidad, ya que propician la búsqueda de soluciones nuevas y el auge de nuevos sectores que es imprescindible aprovechar.