Promete más empleo y menos gasto

Obama descarta una nueva recesión en EE UU

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prepara un nuevo paquete de medidas para impulsar la economía y, sobre todo, recuperar la iniciativa política ante el fuerte avance de sus rivales republicanos. El plan, que se presentará en septiembre, se centrará en la reducción de la tasa de desempleo, el principal obstáculo del líder demócrata para renovar su mandato.

Obama
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La Casa Blanca prepara un nuevo paquete de estímulos y recortes, que presentará al Congreso a comienzos de septiembre. Todo apunta a que se basará en una combinación de bajadas de impuestos para los asalariados y de inversión en infraestructuras. Con ello trata de ganar la iniciativa de nuevo en el campo de batalla que más interesa a los estadounidenses, la economía y la creación de puestos de trabajo. Pese a que lleva dos años y medio en el poder, Obama suele decir que heredó los problemas que enfrenta EE.UU., pero tendrá que presentar al Congreso ideas frescas y viables para la reactivación económica. De ésta dependerá en buena medida su reelección o derrota.

También sienta las bases para lo que se perfila como meses de enfrentamientos con los republicanos en el Congreso, después de las pugnas partidistas de este verano que precedieron a la aprobación de la ley para elevar el techo de la deuda estadounidense.

En una asamblea popular en Atkinson (Illinois), Obama reconoció que la confianza de los consumidores está por los suelos a raíz de la rebaja de la calificación de la deuda soberana de EE.U.U por parte de Standard & Poor's. "No nos rebajaron (la deuda) porque EE.UU. no pague sus facturas" sino por la polarización política en Washington, dijo Obama, al repetir la idea, uno de los mantras de su mandato, de "sacrificios compartidos".