Ocurrido el 10 de agosto

El mar de Norte sufrió el mayor vertido de petróleo de los últimos diez años

El derrame en una plataforma de la petrolera Shell ubicada a 180 kilómetros de la ciudad escocesa de Aberdee equivale a 1.300 barriles, un total de 216 toneladas de crudo.

El vertido de petróleo ocurrido la semana pasada en una plataforma de Shell, estimado en unas 216 toneladas, fue el mayor de los últimos diez años en el mar del Norte, indicó hoy el Ministerio británico de Energía. Un portavoz del ministerio aseguró que el derrame, que se produjo el 10 de agosto en una plataforma marítima a 180 kilómetros de la ciudad escocesa de Aberdeen, está ya "bajo control", ha sido "reducido" considerablemente y no llegará a las costas de Escocia.

"Aunque pequeño en comparación con el incidente en Macondo, en el golfo de México, en nuestro contexto el vertido es substancial, aunque esperamos que desaparezca naturalmente antes de que llegue a la costa", indicó el ministerio en un comunicado. Los inspectores medioambientales del Gobierno británico están vigilando la situación y trabajan estrechamente con la petrolera Royal Dutch Shell para solucionar lo ocurrido, agregó. La empresa, la mayor petrolera de Europa, ha estimado el derrame en 1.300 barriles, un total de 216 toneladas de crudo.

Glenn Cayley, director técnico de exploraciones de Shell en Europa, admitió hoy que se trata de un vertido "importante" en el contexto de las cantidades anuales de crudo derramado en el mar del Norte, que en 2009 fue de 50,93 toneladas, cinco veces menos. El grupo ecologista Greenpeace denunció hoy mismo la falta de transparencia por parte de la petrolera Shell ya que esperó hasta el viernes para hacer público el accidente y se niega a desvelar cuántos barriles de crudo se están derramando diariamente al mar del Norte.

Por su parte, la organización conservacionista RSPB aseguró que "cualquier cantidad de petróleo en el lugar y el momento equivocado puede tener un efecto devastador en la vida marina", y alertó de que miles de aves están en peligro de ser contaminadas. Mick Bowell, representante de la industria británica de extracción marítima de gas y petróleo, se manifestó por su parte convencido de que Shell está haciendo todo lo posible para solucionar el problema.

Bowell recordó que, aunque para los parámetros británicos no es un vertido normal, el crudo se degrada y desaparece muy rápidamente en el mar, sobre todo teniendo en cuenta los fuertes vientos y el oleaje de los últimos días.