Libro Esade

Una obra que lleva inspirando desde hace un siglo

En una academia militar austriaca, en 1902, Franz Xaver Kappus, un joven cadete leía un libro de poemas de Rilke. Se le acercó el erudito capellán de la academia; había conocido a Rilke como cadete y se sorprendió de que hubiera llegado a ser poeta. Como Kappus dudaba entre ser militar o ser poeta, decidió escribir al famoso poeta pidiendo consejo. Rilke contestó en una primera carta desde París el 17 de febrero de 1903, iniciando una correspondencia que se alargaría hasta 1908 con diez cartas del poeta.

El libro Cartas a un joven poeta recoge las diez misivas de Rilke a Kappus, con una introducción del destinatario. La correspondencia comienza tratando el dilema de Kappus (poeta o militar), pero luego va evolucionando hacia temas como la creación poética, la soledad, la tristeza, la interioridad, Dios, el sexo y la fecundidad o el amor. La traducción castellana del profesor José María Valverde es exquisita.

Los temas son tratados con la sensibilidad de un gran poeta. Para muestra, un botón: un fragmento de la primera carta de Rilke a Kappus:

"Pregunta usted si sus versos son buenos. Me lo pregunta a mí. Antes lo ha preguntado a otros. Los manda a revistas. Los compara con otros poemas y se intranquiliza cuando ciertas redacciones rechazan sus intentos. Ahora bien -puesto que usted me ha permitido aconsejarle-, le ruego que abandone todo esto. Usted mira hacia afuera y esto, sobre todo, no lo debería estar haciendo ahora. Nadie puede aconsejarle ni ayudarle, nadie. Hay un único medio. Entre en su interior. Examine ese fundamento que usted llama escribir; ponga a prueba si extiende sus raíces hasta lo más profundo de su corazón; reconozca si usted se moriría en caso de que le privasen de escribir. Esto sobre todo: pregúntese, en la hora más silenciosa de su noche: ¿debo escribir? Excave en sí mismo, a la búsqueda de una respuesta profunda. Y si esta respuesta tuviera que ser de asentimiento, si usted tuviera que enfrentarse a esta grave pregunta con un enérgico y sencillo 'debo hacerlo', entonces construya su vida según esta necesidad: su vida, entrando hasta su hora más indiferente y pequeña, ha de ser un signo y un testimonio de este impulso". (pp. 22-23)

Josep Marià, profesor de Esade