Por problemas en el mercado español y su política de dividendos

S&P recorta el rating de Telefónica a 'BBB+'

Standard & Poor's ha rebajado un escalón la nota de Telefónica hasta 'BBB+'. La agencia de calificación alega la dificultades a las que se enfrentará la operadora en el mercado español, además de una política de distribución de dividendos agresiva y una revisión pesimista de las previsiones de reducción de su deuda.

La agencia de calificación Standard & Poor's ha rebajado una escalón la nota de Telefónica desde 'A-' a 'BBB+', pero le adjudica perspectiva "estable", según informa Bloomberg.

S&P ha decidido recortar la nota de la segunda compañía de telecomunicaciones más grande de Europa después de revisar a la baja su previsión de crecimiento como consecuencia de los "desafíos" a los que se enfrenta en el mercado español. No obstante, mantiene la calificación de la empresa a corto plazo en 'A-2'.

En un comunicado, la agencia de calificación justifica la rebaja alegando también una política "agresiva de distribución de dividendos" por parte de Telefónica y considera que la reducción de deuda que llevará a cabo la empresa será inferior a la que preveía hasta ahora. Fuera de España, S&P achaca la rebaja de nota a un posible aumento de los riesgos regulatorios en algunos mercados de América Latina.

TELEFÓNICA 6,91 0,71%

La agencia, sin embargo adjudica perspectiva "estable" a la operadora de telecomunicaciones ya que prevé que mantendrá una liquidez activa adecuada a través de la gestión y logrará disminuir el apalancamiento en dos años.

La empresa española ya recibió una advertencia por parte de otra de las agencias de calificación crediticia, Fitch, el pasado 20 de junio. Entonces, la agencia revisó a la baja la perspectiva de Telefónica de "estable" a "negativa" debido a ciertas dudas sobre la capacidad de la compañía para reducir su apalancamiento a corto plazo. Otros factores que ya mencionó Fitch fueron la debilidad de la economía nacional y a una política de distribución que, en el corto plazo, favorecía el reparto de dividendos y dejaba poco espacio para la reducción de la deuda total.