EDITORIAL

Un otoño oscuro para el empleo

Pese a que el Gobierno sigue manteniendo sobre la mesa previsiones de ligero crecimiento neto a finales de año en términos de empleo -en torno a un 0,2%-, cada vez son más las voces que apuntan a que el mercado laboral continúa sumido en un oscuro túnel cuyo fin, lamentablemente, todavía no se vislumbra. La última de esas previsiones -el indicador avanzado del mercado laboral que elaboran trimestralmente Analistas Financieros (AFI) y la patronal de grandes empresas de trabajo temporal (Agett)- anticipa que en el tercer trimestre de 2011 el empleo volverá a empeorar con caídas interanuales del 1,2%, en contraste con el recorte del 0,9% del trimestre anterior y en oposición a lo que suele suceder en ese periodo, tradicionalmente favorecido por el balón de oxígeno que supone la llegada del verano.

El empeoramiento de los datos desestacionalizados de junio y julio, tanto del paro como del empleo en términos de Seguridad Social, respecto a los peores años de la crisis es uno de los factores clave que sostienen estas previsiones. A ello hay que sumar los previsibles ajustes que se efectuarán durante los próximos meses tanto en las Administraciones públicas como en el sector financiero. Tampoco el crecimiento de los contratos temporales respecto a los indefinidos -que pese a la reforma laboral no han dejado de disminuir desde febrero- deja mucho espacio al optimismo. Los datos apuntan, además, a que únicamente en el ámbito de las cooperativas y del sector público se está creando empleo neto en comparación con el año 2010.

Las previsiones de contratación adelantadas por las empresas para este tercer trimestre recogidas por Manpower terminan de cuadrar este oscuro escenario. Aunque desde el Ministerio de Trabajo se manejan datos más optimistas de creación de empleo por parte de las empresas del sector servicios, todo apunta a que el inicio del otoño no será nada fácil en el mercado laboral. Se confirmaría así lo que desde hace meses se ha venido reclamando tanto desde las propias empresas como desde diferentes organismos e instituciones -entre ellas la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Banco de España-: la necesidad urgente de ahondar en una mayor y más profunda flexibilización del mercado laboral español.

El Gobierno ha anunciado que dará un paso en ese sentido en los próximos Consejos de Ministros, que se celebrarán este mes, en los que está prevista la aprobación de un paquete de medidas para luchar contra la crisis. La difícil situación que atraviesa la economía española, la crisis económica y sociopolítica que planea sobre Europa y EE UU y las amenazas de una nueva recesión global completan un escenario que hace imprescindible la flexibilización del mercado laboral, porque la lucha contra el paro es objetivo de primer orden.