Sector en auge dentro de la industria aeronáutica

Los aviones no tripulados sobrevuelan la crisis

El mercado de UAV moverá más de 4.900 millones de euros este año.

Los aviones no tripulados sobrevuelan la crisis
Los aviones no tripulados sobrevuelan la crisis

La crisis económica y los ajustes presupuestarios en materia de Defensa en los principales países desarrollados parecen que no afectan a uno de los sectores con más futuro dentro de la industria aeronáutica: el de los aviones no tripulados (UAV por sus siglas en inglés).

Las intervenciones militares en países como Libia, Afganistán o Irak, la necesidad de prevenir catástrofes naturales o el creciente deseo de los Gobiernos por controlar sus fronteras para frenar la inmigración ilegal o el tráfico de drogas sostienen la demanda de este tipo aparatos. Aeronaves que van desde las que tienen el tamaño de un insecto a las que poseen una envergadura de algo más de 25 metros.

"Los UAV empiezan ya a quitarle trabajo a los pilotos de cazas", confiesa un teniente del Ejército del Aire español. La prueba son los continuos bombardeos por parte de aviones no tripulados de EE UU sobre objetivos talibanes en Afganistán y, en ocasiones, incluso en Pakistán. La operación para ejecutar a Osama bin Laden, por ejemplo, contó con la participación de un RQ-170 Sentinel ("la bestia de Kandahar"), un avión del que apenas hay datos oficiales, fabricado por Lockheed Martin.

Crecimientos del 4% anual

En los últimos días, dos nuevos estudios de consultoras de defensa confirman la pujanza del mercado de los UAV. Los informes de IDC Research y de Visiongain sitúan el valor de este nicho del mercado aeronáutico entre los 7.000 y los 7.800 millones de dólares para este año (entre 4.940 y 5.505 millones de euros). Unas previsiones que superan ampliamente los 5.982 millones de dólares (4.225 millones de euros) que había estimado en marzo Teal Group, consultora de referencia en este campo.

El estudio de IDC Research prevé que en la próxima década el crecimiento medio anual que tendrá el mercado de aviones no tripulados superará el 4%, de forma que para 2021 moverá cifras superiores a los 10.000 millones de dólares (7.050 millones de euros). En el conjunto de los próximos diez años, el volumen de recursos movilizados será de más de 90.000 millones de dólares (63.575 millones de euros).

El mayor crecimiento del mercado se producirá en el área Asia-Pacífico, con países como China o India, pero el líder mundial seguirá siendo EE UU, que concentrará el 69% de las compras y el 77% de las inversiones en I+D para los UAV.

La restricción en los presupuestos de Defensa favorecerá las alianzas internacionales en este campo, como el reciente acuerdo entre la británica BAE y la gala Dassault. Y también puede cobrarse víctimas, como el Talarion de EADS.

España, una industria por desarrollar

En España, el número de empresas implicadas en el mercado de aviones no tripulados (UAV) va en aumento pero sigue siendo una industria a la que todavía le queda mucho camino por andar.

En lo que es la fabricación de las aeronaves en sí, el principal impulsor nacional ha sido el INTA (dependiente del Ministerio de Defensa), con desarrollos como el Siva o el más reciente del Hada (un avión-helicóptero).

En el campo privado, el líder sigue siendo EADS a través de su filial Cassidian. El desarrollo del Talarion, si saliera adelante, permitiría que el centro de referencia de UAV del grupo europeo se instalara en territorio español.

Indra tiene sus propios desarrollos de UAV, como el Pelícano o el Mantis, al igual que la empresa vasca Aerovision, con el Fulmar que comercializará Thales, la madrileña Alpha Unmanned Systems o la sevillana Elimco.

Otras empresas han optado por asociarse con fabricantes extranjeros bien como comercializadores de sus UAV bien como apoyos industriales. Así lo ha hecho, por ejemplo, Sener con la estadounidense General Atomics para vender el Predator.

La industria española sí tiene una presencia mayor en el campo de las comunicaciones para los aviones no tripulados o en el de los sistemas (radares, optrónica, navegación) que llevan las aeronaves. Ahí participan empresas como Amper, Tecnobit, GMV o Aries, entre otras.