La débil recuperación y la incertidumbre rebajan las expectativas

No habrá más subidas de tipos en 2011, según los expertos

Nueva cita con el BCE este jueves. Los expertos no solo prevén que la autoridad monetaria mantenga los tipos de interés en el 1,5%, sino que la mayoría cree que ya no los subirá más este año ante los desalentadores datos de actividad.

La recuperación económica se enfría y los mercados financieros rayan el precipicio. El escenario global es más desalentador de lo esperado pese al último recate de Grecia y el acuerdo en EE UU sobre el techo de deuda. Los riesgos siguen acechando con las primas de riesgo disparadas y el BCE debe actuar en consecuencia, según la mayoría de los expertos.

El mercado ya descuenta que la autoridad monetaria dejará este jueves los tipos de interés en el 1,5% tras la subida de 25 puntos básicos en julio. De hecho, el índice euríbor, que suele adelantar los movimientos de tipos, suma seis sesiones de recortes consecutivos y se ha estabilizado. Pero algunos expertos se atreven a ir más allá y afirman que ya no habrá más alzas de tipos en lo que queda de año.

Aunque el presidente de la institución, Jean Claude Trichet, sugirió en su última intervención más incrementos del precio oficial del dinero, los analistas aseguran que también dio señales de calma y relajó las expectativas. Además, las circunstancias han cambiado sensiblemente.

Nuria García, de Ahorro Corporación, comenta que "mientras hace una semana sí se planteaban nuevas subidas de tipos, dado que han bajado las expectativas a nivel global, ahora los mercados monetarios ya no esperan aumentos de aquí a finales de año". En su opinión, "los riesgos inflacionistas se han relajado y nos encontramos ante un escenario de actividad más débil que el que se barajaba inicialmente". Todo esto, unido a las tensiones de la deuda soberana en los países periféricos, "lleva a pensar que se mantendrá el escenario de riesgo en Europa", señala García, que espera incluso que en 2012 solo haya una subida de tipos de un 0,25% hasta el 1,75%.

Iván San Félix, de Renta 4, considera que los últimos datos de actividad se han moderado y se está ralentizando la recuperación tanto en Estados Unidos como en la zona euro. "No hay motivos para más subidas", afirma. "Las presiones inflacionistas están remitiendo, los precios del crudo caen con más intensidad y los mercados están nerviosos", argumenta. "Es muy improbable que suban ya durante 2011", asevera.

A su juicio, para que el BCE aumentara el precio del dinero en los próximos meses tendrían que confluir varios factores: por un lado, una mejora de los datos de actividad y, por otro, una recuperación de los precios del crudo y de los precios energéticos. "Un panorama que es difícil que se produzca", dice San Félix.

Igualmente, Miguel Ángel Paz, de Unicorp Patrimonio, piensa que "la decisión acertada sería que no hubiera cambios en los tipos" en lo que resta de año. "Incluso no descartamos esta semana un anuncio coordinado a nivel global dando un mensaje de unidad de compromiso de tipos bajos por un amplio periodo de tiempo para intentar abordar el riesgo actual, que no es otro que el sobreendeudamiento de los gobiernos y el riesgo de rebajas de rating", apunta.

Nicolás López, de MG Valores, se desmarca de la opinión generalizada y sí espera al menos otra subida de tipos de 25 puntos básicos en septiembre u octubre. "En principio es lo que cabe esperar porque es lo que planteó el BCE cuando inició el proceso de subidas", esgrime. Admite que algunos indicadores "están empezando a flojear en los países periféricos, pero no en los centrales" y el BCE no ha cambiado sus previsiones de crecimiento.

Cómo interpretar el léxico de Trichet

Pese a todo, se mantiene la cautela ante el mensaje que Trichet dará en la tradicional rueda de prensa tras la decisión sobre tipos. Los mercados siempre siguen muy atentos su particular lenguaje, ambiguo y explícito a la vez.

San Félix recuerda que en su anterior comparecencia Trichet dijo que podía haber nuevas subidas, "pero estuvo más cauto y utilizó términos menos categóricos", dice.

Generalmente, cuando el banquero francés dice que mantendrá "una fuerte vigilancia sobre la inflación", los expertos en su léxico vislumbran una subida de tipos en la siguiente reunión. Si utiliza la expresión "política monetaria acomodaticia" o "seguimos muy de cerca los acontecimientos", se traduce en que los incrementos pueden esperar.