El recorte asciende a 79.000 millones entre 2011 y 2014

Italia aprueba definitivamente su plan de ajuste

La Cámara de los Diputados italiana ha refrendado hoy el plan de austeridad, aprobado ayer en el Senado y que comprende medidas como la reintroducción del copago sanitario y recortes en los beneficios fiscales de las familias.

El Parlamento italiano ha aprobado hoy de forma definitiva (por 314 votos a favor, 280 en contra y 2 abstenciones) el plan de ajuste presupuestario del Gobierno de Silvio Berlusconi, por valor de 79.000 millones de euros para el cuatrienio 2011-2014.

La sesión de este viernes en la Cámara Baja ha servido para volver a ver en un acto institucional al primer ministro, Silvio Berlusconi, quien apareció con una hinchazón en la frente, según él producto de un golpe tras un resbalón anoche en el baño.

Berlusconi había permanecido lejos de la escena pública desde que empezaran las turbulencias en los mercados el pasado viernes y en todo este tiempo solo ha emitido un comunicado de prensa sobre el asunto para expresar su confianza en el sistema financiero italiano. Tras la aprobación del plan de austeridad, Berlusconi ha afirmado que se le atribuye "un silencio inexplicable en estos días".

"Está muy claro que las cosas que recientemente me han ocurrido, que me han afectado de cerca, son tales que si dijera lo que pienso de verdad no coincidiría con los intereses del país en estos momentos de ataques internacionales". Il Cavaliere se ha justificado así: "mi sentido de responsabilidad me ha impedido declarar lo que pienso".

Las turbulencias en los mercados han provocado que tanto Gobierno como oposición se pusieran de acuerdo para acelerar la tramitación parlamentaria del plan de austeridad, para que los mercados abrieran ya la semana que viene con las medidas aprobadas y se pudiera así poner freno a la escalada en la prima de riesgo de la deuda.

Sin embargo y antes de la votación final, el líder del opositor Italia de los Valores (IDV), el exmagistrado Antonio Di Pietro, había advertido al presidente de la República, Giorgio Napolitano, de que era la última vez que su partido apoyaba al Gobierno para mantener la estabilidad de Italia, tal y como solicitó el Jefe del Estado.

En el mismo contexto, Pierluigi Bersani, secretario general del también opositor Partido Demócrata (PD), que votó en contra del plan, ha dicho: "es necesario una renovación para aportar confianza, una renovación con nuevas energías y para nosotros la forma de conseguirlo son las elecciones".

Ajuste en cuatro fases

El plan, que pretende lograr el equilibrio en las cuentas públicas en 2014, consta de cuatro fases de recortes: 3.000 millones de euros para 2011, 6.000 millones de euros para 2012, y 25.000 y 45.000 millones de euros para 2013 y 2014, respectivamente, lo que deja el mayor peso de ahorro para la próxima legislatura.

Centra su afán de ahorro y recaudación para las arcas públicas en los recortes a las pensiones y retraso a la edad de jubilación, así como en la reducción de los beneficios fiscales para asuntos como tener hijos a cargo, el punto más criticado por las consecuencias que traerá para la economía de las familias.

Esta última medida se aplicará automáticamente, siempre que no se desarrolle en el Parlamento antes del 30 de septiembre de 2013 el proyecto de ley marco de reforma fiscal, aprobado por el Gobierno también el pasado 30 de junio y que puede suponer 1.000 euros más de media de impuestos para las familias en dos años.

Además reintroduce el copago sanitario, por el que los italianos tendrán que abonar 10 euros para visitas con médicos especialistas y 25 por los servicios de urgencias que no requieran ingreso hospitalario, y prevé el pago de una tasa sobre los depósitos bancarios de hasta 1.100 euros para los superiores a 500.000 euros.

El ministro de Sanidad, Ferruccio Fazio, ha explicado hoy que ha propuesto al ministro de Economía, Giulio Tremonti, que se lleve a cabo una revisión de los estamentos sociales que quedan exentos de ese copago sanitario.

Tranquilizar a los mercados

El Banco de Italia indica en su boletín difundido este viernes que el plan de ajuste del Gobierno se mueve en la buena dirección para la consolidación, pero pide "políticas estructurales incisivas y creíbles, destinadas a conseguir un aumento del potencial de crecimiento económico".

Con la aprobación de este plan Italia espera tranquilizar a los mercados ante la incertidumbre de la solvencia de sus finanzas públicas, que en mayo, según se supo hoy, volvieron a marcar un récord de endeudamiento, al situarse en los 1,897 billones de euros, un 0,36 % más que en abril.