Permitirá que el fondo de rescate recompre bonos

Los recelos de Alemania retrasan la cumbre de emergencia

Alemania ha ganado. Sus recelos a la convocatoria de una cumbre de emergencia sobre Grecia han conseguido retrasar la cita al menos hasta este fin de semana.

En medio de la peor crisis fiscal que ha sufrido Europa desde la 2ª Guerra Mundial, los líderes del Viejo Continente lejos de estar cerca de pactar una solución y dar una imagen de unidad juegan al gato y al ratón sobre la posibilidad de celebrar una reunión extraordinaria del Eurogrupo. Los llamamientos realizados por el futuro presidente del Banco Centra Europeo (BCE), Mario Draghi, solicitando "una respuesta clara a los responsables políticos para detener el contagio al resto de la zona euro" han caído en saco roto. Alemania no quiere comprometerse a acudir a ninguna cumbre sin haber cerrado un compromiso previo y el resto de socios pasa de puntillas por el tema.

La posición germana ha impedido que hoy se cerrara la convocatoria para el viernes, como estaba previsto, de una cumbre extraordinaria de los países del euro para tratar de frenar el recrudecimiento de la crisis de la deuda. El retraso será, como mínimo, hasta el fin de semana. Eso sí, la decisión de Fitch de esta tarde de rebajar aún más el rating de Grecia puede volver a acelerar el proceso, sobre todo si mañana vuelve el pánico al mercado.

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, mantuvo este miércoles los contactos con las diecisiete capitales de la zona euro, mientras su equipo daba por hecho una inminente convocatoria del encuentro, que no ha llegado debido a que Alemania desea contar antes con un acuerdo concreto que poder anunciar en la cita.

"La cumbre se va a hacer, sólo que el viernes estaría ya excluido", comentaron a Efe fuentes europeas, que explicaron que hace falta tiempo para negociar unas conclusiones.

El objetivo de esa cumbre es plantear medidas o acuerdos capaces de disipar las dudas de los mercados, pero Berlín argumenta que es complicado cerrar un plan cuando sólo han pasado dos días desde la última reunión de ministros de Finanzas, en la que se constató que persisten las diferencias sobre la respuesta a la crisis griega.

"Hay que asegurarse de que, si hay una reunión, haya algo específico sobre la mesa que los jefes de estado y de Gobierno puedan decidir", resumieron fuentes germanas.

"Si se organiza una cumbre debe finalizar con un buen resultado", coincidió una fuente holandesa, que recordó que, en todo caso, corresponde a Van Rompuy la decisión de convocar una reunión.

Los países más acosados por las presiones de los mercados, en cambio, esperan la colaboración de sus socios europeos para adoptar sin más dilación las decisiones necesarias que acaben con las dudas que amenazan las primas de riesgo y los mercados de valores.

El presidente Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, pidió ayer a "los poderosos de Europa" una respuesta europea "firme, articulada, clara y rápida" para "devolver la confianza" a los mercados.

Por su parte, Grecia criticó hoy la lentitud de la Unión Europea y su falta de decisión, tras recordar que las tensiones no sólo afectan a Atenas, sino a toda Europa.

Alemania abre la puerta a que el fondo de rescate recompre bonos

Por otra parte, el Ministerio alemán de Economía ha explicado que no descarta que el actual fondo de rescate, conocido como Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF por sus siglas en inglés) sea utilizado por los países miembros para recomprar sus propios bonos, mientras recordó que cualquier solución a la crisis debe contar con el respaldo del BCE sin ningún "tabú" al respecto.

"De acuerdo con los instrumentos del EFSF, teóricamente ya es posible que un Estado obtenga fondos que destine posteriormente a recomprar, generalmente con un descuento significativo, parte de su deuda", admitió el portavoz del Ministerio Martin Kotthaus, sugiriendo un cambio en la postura defendida hasta ahora por Berlín. En este sentido, el político germano subrayó que "no hay tabúes" respecto a las posibles soluciones a la crisis de deuda.

Asi, Kotthaus indicó que la propuesta planteada este martes por el consejero delegado de Commerzbank, Martin Blessing, que implicaba quitas del 30% de la deuda y refinanciación de los bonos a 30 años, "es una de las muchas ideas interesantes al respecto" y afirmó que el Eurogrupo tiene claro que habrá participación privada en la nueva ayuda a Grecia.