TRIBUNA

España, un caso de paro permitido

Por qué no se quiere reducir el paro en España? ¿Resulta creíble que se permita voluntariamente un alto paro en España dado el abanico de problemas que provoca, comenzando por el bochorno internacional? Y sin embargo así parece. Y si no, dígase por qué no se pone en marcha, por ejemplo, la siguiente medida: "Todo perceptor de la prestación de desempleo estará obligado a mantener un área asignada de espacio público limpio de papeles, plásticos y otras suciedades, para lo cual se le dotará del equipo necesario. El salario a recibir equivaldrá a la prestación por desempleo, pero será variable en función del grado de limpieza estimado por un inspector de zona (otro parado con superior formación); el cual, a su vez, percibirá su salario también variable en función del promedio de grados de limpieza individuales bajo su zona calculado por un nuevo inspector de zonas (a su vez otro parado), y así sucesivamente hasta llegar al responsable de convertir los 34.000 millones de euros de la prestación por desempleo en el monto salarial pagado a los nuevos trabajadores ecológicos". Productores de PIB, no lo olvidemos.

Así de simple y así de sencillo. Lo más probable es que en cuanto se aplicara el decreto, el diferencial de paro español desapareciera automáticamente. Bien porque unos acepten el puesto de asalariado ecológico, bien porque otros renuncien a ponerse el mono de trabajo. Pero esta sería la función menos deseable, porque se han calculado más de cuatro millones de puestos de trabajo que estarían vacantes en España si se pretendiera competir económicamente, como la rehabilitación de edificios para ahorrar energía, el transporte de mercancías por ferrocarril, la I+D+i o las TIC. No son precisamente puestos de trabajo pro competitivos los que faltan en España, muchos de los cuales podrían estar remunerados a cargo de la prestación por desempleo, entre otras fuentes como demuestra el modelo Axiológico-Setcu.

La limpieza sería lógicamente una última función residual. Quedaría constatado, pues, que en España existen fuerzas ocultas que consideran que cuanto más paro laboral exista (hasta un cierto límite), más facilidad de despido, mayor disciplina laboral, menor absentismo, menores sueldos y, en fin, superiores beneficios. Todo en la línea de ese sacrosanto principio de "crear valor para el accionista" tan obligatorio para los grandes gestores si quieren conservar su puesto. ¿Cuál sería ese límite? El que se considere en cada momento como prerrevolucionario por poner en peligro la jerarquía de valores establecida por los poderes económico-financieros. Fueron precisamente el alemán Bismarck y el inglés lord Beveridge (dos políticos conservadores) los que diseñaron los sistemas de Seguridad Social en el siglo pasado para evitar los movimientos revolucionarios de la época.

Justamente, el Movimiento 15-M sería una primera señal de peligro para los invisibles estrategas del paro en España, por lo que puede conjeturarse que el paro no pasará del 22%-23% de la población activa ya que entonces se tomarían medidas realmente efectivas.

Un equipo de expertos ha calculado que es posible reducir el paro a su mitad creando puestos de trabajo económicamente competitivos. Sin embargo, debido a que el método empleado se fundamenta en una crítica del sistema de valores al parecer extraña o heterodoxa para el economicismo romo, dichos cálculos han sido calificados de ininteligibles tanto por un exministro de Economía como por varios directores de institutos y servicios de estudios, todos ellos a sueldo de los poderes establecidos, y cuando lo entendieron, sintieron no poder apoyarlo. Y lo que viene a cerrar este control teórico queda patente cuando hasta un importante periódico decide no publicar los resultados de dicho modelo Axiológico-Setcu, elaborado por un equipo de 15 catedráticos y expertos durante dos años de trabajo. æpermil;tica inversa que demuestra la cruda realidad del paro en España.

Francisco Parra Luna. Catedrático emérito de la UCM