Confía en que se alcance un acuerdo

Lagarde advierte de las secuelas de un eventual cese de pagos en Estados Unidos

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, advirtió hoy de que un eventual cese de pagos en Estados Unidos dejaría "secuelas graves y reales" en todo el mundo, aunque confía en que el Gobierno y la oposición republicana alcancen un acuerdo para elevar el techo de la deuda antes del 2 de agosto.

En una entrevista en el programa This Week de la cadena ABC, Lagarde aseguró que el Fondo Monetario Internacional (FMI) está "preocupado" y expresó su confianza en que se alcance el acuerdo antes de la citada fecha límite.

De no lograrlo, y con una entrada en moratoria de pagos por primera vez en su historia, la mayor economía del mundo sufriría "un impacto enorme", que dispararía las tasas de interés y supondría "un golpe tremendo para las bolsas en todo el mundo, porque Estados Unidos es un factor muy importante para el resto de los países", dijo.

El anuncio del líder de la mayoría republicana en la Cámara Baja, John Boehner, de que se retiraba de las negociaciones sobre la deuda dejó anoche en el aire la reunión convocada para hoy por el presidente Barack Obama, un nuevo intento en la carrera contrarreloj por lograr un acuerdo que eleve el límite de la deuda más allá del autorizado, de 14,3 billones de dólares.

Lagarde, ex ministra francesa de Finanzas que tomó posesión de su cargo el pasado martes, consideró además que el problema del desempleo que también acecha a EE UU, con una tasa del 9,2%, "no es sólo un problema de ese país", sino "del mundo entero y ha sido exacerbado como resultado de la crisis".

"Se ven estigmas prácticamente en todos los países, y aquellos que han conseguido salir de la crisis del desempleo, como por ejemplo, Alemania, se han concentrado mucho en el aprendizaje, en la formación profesional", dijo Lagarde, que la consideró "la mejor solución" para estabilizar los índices de paro.

Consultada sobre la situación en algunos países, entre ellos Grecia y España, la nueva titular del FMI estimó que lo vital es "ayudar a esos países y grupos de países a encontrar las soluciones para restaurar el equilibrio", porque "mires donde mires, se trata de un problema de desequilibrio, ya sea por demasiada deuda, o por demasiado déficit".

En el caso concreto de Grecia dijo que la respuesta está en la "implementación, implementación y más implementación" de las medidas negociadas por el FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo. "Grecia ha hecho muchísimas cosas en los últimos 18 meses. No hay muchos países que puedan recortar su déficit en un 5 por ciento de su PIB en tan poco tiempo", señaló Lagarde, quien animó a Atenas a "seguir en ese camino y hacer más cosas".

Por ello instó al Gobierno a "acelerar el proceso de las privatizaciones", un terreno en el que "apenas han empezado" a avanzar, y a "cerrar filas" en torno a las medidas negociadas por sus homólogos en la Eurozona, al tiempo que se asegura de que "todo el mundo está de acuerdo, también la oposición".

En cuanto a las "heridas" que ha dejado en el FMI la detención y acusación de su predecesor, Dominique Strauss-Khan, por supuesta agresión sexual, Lagarde reconoció que ha notado entre los empleados "una mezcla muy extraña de frustración, irritación, en ocasiones ira, y en otras una tristeza muy profunda".

A la ex ministra francesa, de 55 años, el FMI le ha pedido que ejerza su cargo bajo los principios éticos más estrictos, un cometido para el que ella cuenta con una sencilla regla personal que, asegura, es infalible. "Siempre pienso: ''¿Aprobaría mi madre este comportamiento? Y si no lo haría, entonces es que algo va mal", afirmó Lagarde.