Las acciones del grupo y las de BSkyB caen en Bolsa

El escándalo de las escuchas penaliza en Bolsa a News Corp.

El escándalo de las escuchas aplicada por el tabloide británico 'News of the world' crece cada día. Scotland Yard está investigando la denuncia de que familiares de soldados fallecidos en Afganistán fueron espiados por el detective contratado por el diario. Esta denuncia se suma a la noticia de que el rotativo pinchó teléfonos de políticos o personas relevantes, e incluso los de familiares de las víctimas del atentado del 7J de 2005 en Londres, en el que murieron 54 personas. Su dueño, News Corporation, cayó un 3,6% en Bolsa.

Rupert Murdoch
Rupert Murdoch

News Corporation, el conglomerado de medios de comunicación propiedad del magnate Rupert Murdoch, ha vivido tiempos mejores. Recientemente, se vio obligado a aceptar su fracaso y vender la red social MySpace por un precio 16 veces inferior al que pagó en 2005. Pero sus problemas actuales son mucho mayores. La multinacional está en el centro de un escándalo por un caso de escuchas que ha ahuyentado a los inversores. Los títulos del conglomerado de medios de comunicación cayeron ayer un 3,6% en Bolsa después de que supiese que la policía inglesa investiga si el tabloide News of the world contrató a un detective para espiar a familiares de soldados fallecidos en Afganistán.

La indignación de la población viene de antes. Exactamente, desde que se supo que el diario había manipulado el buzón de voz del teléfono móvil de Milly Downer, una niña que desapareció en 2002 y fue hallada después asesinada. News of the world borró mensajes para que entrasen nuevos, lo que, incluso, llevó a la familia a pensar que la niña seguía con vida.

Ante esta situación, el primer ministro británico, David Cameron, se ha visto obligado a apoyar una investigación independiente después de que concluya la que lleva a cabo la policía. El propio Murdoch hizo público un comunicado de prensa en el que afirmaba que colaboraría con la policía y que mantenía su confianza en Rebekah Brooks, la ejecutiva de News Corp sobre la que recaen los dedos acusadores. Ella era la editora del diario cuando se produjeron los supuestos hechos, y ayer publicaba una carta abierta a todo el personal en la que aseguraba que se iban a investigar los hechos y que, de ser ciertos, ella no fue consciente en ningún momento.

Los inversores, además, temen que el escándalo ocasione un nuevo retraso en la pretendida adquisición de todo el capital de la plataforma de televisión por satélite BSkyB por parte de News Corp. Hace más de un año que ambas empresas acordaron negociar una fusión. Debido a los complejos obstáculos de competencia en Reino Unido, las compañías decidieron solicitar la aprobación de los reguladores británicos antes de acordar un precio. En aquel momento, algunos directores independientes de BSkyB indicaron que podrían aceptar una oferta de 800 peniques por acción. La cotización de la cadena se deprecia hoy el 1,4%.