El consejo, con seis miembros en funciones, asume la dirección ejecutiva

La dimisión "irrevocable" de Oliart desata la incertidumbre en RTVE

La dimisión "irrevocable y con efecto inmediato" de Alberto Oliart como presidente de RTVE abre un periodo de incertidumbre en la corporación. El consejo del grupo ha asumido de forma provisional la dirección ejecutiva, a la espera de una decisión de PSOE y PP. La salida más probable es el nombramiento de un presidente interino.

La dimisión "irrevocable" de Oliart desata la incertidumbre en RTVE
La dimisión "irrevocable" de Oliart desata la incertidumbre en RTVE

Alberto Oliart presentó ayer su dimisión "irrevocable y con efecto inmediato" como presidente de RTVE ante el consejo de administración de la corporación. Y lo hizo con ese estilo particular que ha caracterizado su mandato desde noviembre de 2009: lo anunció al principio de la reunión, postergó su debate hasta tres horas mientras despachaba asuntos de la gestión diaria del grupo y, finalmente, se marchó pese a la insistencia de algunos de los consejeros de que repensara su decisión. Y se fue dejándoles reunidos para ver cómo solventaban el vacío de poder que se ha creado en el grupo.

El martes, Oliart ya había comunicado al Gobierno que iba a dejar el cargo por razones de salud, según explicaron en fuentes del Ministerio de la Presidencia. Lo mismo que alegó ante el consejo: razones personales relacionadas con su salud, y la de su mujer, y con su edad (este mes cumple 83 años).

La gota que colmó el vaso

Oliart venía diciendo desde hace meses que le gustaría volver a su "tranquila vida de jubilado". La gota que colmó el vaso fue la polémica suscitada por la decisión de la dirección de compras de RTVE de adjudicar un contrato de alrededor de 1,5 millones de euros a TBS, empresa que tiene como administrador único a su hijo, Pablo Oliart.

Ante su decisión, los consejeros propuestos por PSOE y CiU trataron de que retrasara su dimisión hasta que se hubiera elegido un sustituto, explicaron en fuentes del consejo.

Estas fuentes apuntaron que los citados consejeros le pidieron que esperara hasta las próximas elecciones generales o, al menos, hasta octubre, para sortear el actual periodo vacacional de las Cortes, dar por cerrada la aprobación del primer convenio de la corporación (el texto se vota el 20 de septiembre) y tener consolidado el nuevo modelo de financiación de RTVE con los ajustes que se están negociando con la CMT y Hacienda.

Sin embargo, la decisión tomada por Oliart tras una "madura reflexión", como escribió en una carta remitida al presidente del Congreso, José Bono, no tuvo marcha atrás.

Para salir de la situación, el consejo decidió asumir la dirección ejecutiva de RTVE de forma provisional, remitir una carta al Parlamento recordando que es su responsabilidad nombrar un nuevo presidente y solicitar informes a los servicios jurídicos del Estado para que aclaren cómo deben actuar en este caso y valoren la posibilidad de elegir un presidente interino. Con estos informes, el consejo se volverá a reunir la semana que viene.

En fuentes parlamentarias se baraja esta opción del presidente interino como la más viable, ya que parece más fácil que se nombre a alguien que ya es miembro del consejo de administración de RTVE y cuenta con el aval de las Cortes que PSOE y PP se pongan de acuerdo en un candidato de consenso, a pocos meses de unas elecciones generales. Y es que los grupos mayoritarios ni siquiera han sido capaces de pactar la renovación de seis de los miembros del consejo de la corporación, que se encuentran en funciones desde enero de 2010.

Luces y sombras de un gestor que iba por libre

"Salvo que la salud me falle, seguiré cumpliendo con mis obligaciones de presidente ejecutivo de la corporación RTVE dentro de los mismos principios que han dirigido mi actuación y decisiones: de estricta neutralidad y de defensa de los intereses que me están encomendados por la Constitución, las leyes y normas vigentes dentro del ámbito de mis competencias". Así se expresó Alberto Oliart en abril del año pasado, cuando el "idilio" de los primeros meses con el PP hizo aguas y los populares comenzaron a pedir su dimisión por entender que estaba poniendo RTVE al servicio del Gobierno del PSOE.

Unas críticas que han ido en aumento desde entonces, acompañadas también por las de los principales sindicatos de la corporación, que han acusado a Oliart de llevar a cabo una gestión errática y de seguir fomentando las contrataciones con productoras externas.

La "independencia personal" de la que hacía gala Oliart le llevó también a enfrentarse con su propio consejo de administración, incluidos los miembros afines al PSOE. Sus intentos por vender los derechos del Mundial de Motociclismo o las contrataciones con familiares y amigos (el acuerdo con la empresa que gestiona su hijo Pablo Oliart o los fichajes como directivos de su sobrina Silvia Delgado y del sobrino de Calvo-Sotelo, Santiago Ramos) generaron malestar entre los consejeros y, en ocasiones, provocaron acaloradas discusiones en las que Oliart ya amenazó con la dimisión.

En su haber tiene haber llegado a un preacuerdo con los sindicatos mayoritarios para firmar el que será el primer convenio de RTVE como corporación y haber gestionado la adaptación al nuevo modelo de financiación sin publicidad.

Biografía

Una intensa vida de trabajo

-Alberto Oliart nació en Mérida el 29 de julio de 1928. Estudió Derecho en Barcelona y sacó las oposiciones a abogado del Estado en 1953.

-Fue alto directivo de Renfe en 1965-1968. En 1973, fue nombrado director general del Banco Hispano Americano.

-Con los Gobiernos de UCD de Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo-Sotelo fue ministro de Industria y Energía, de Sanidad y de Defensa.