Berlín reclama la creación de una agencia de calificación europea

La CE acusa a Moody's de alentar la especulación contra la zona euro

Bruselas acusó ayer a las agencias de calificación de alentar la especulación y desestabilizar la zona euro. Berlín pide medidas para limitar el poder del oligopolio formado por Standard & Poor's, Moody's y Fitch.

La CE acusa a Moody's de alentar la especulación contra la zona euro
La CE acusa a Moody's de alentar la especulación contra la zona euro

La Comisión Europea no comenta las decisiones de las agencias de calificación", repiten los portavoces del organismo comunitario cada vez que se revisa el rating de la deuda de un país de la zona euro. Pero la CE rompió ayer su propia norma no escrita. Y reaccionó furibunda ante la decisión de Moody's (anunciada el martes por la noche) de rebajar hasta bono basura la calificación de la deuda portuguesa a pesar de las medidas de ajuste aprobadas por Lisboa.

"Lamento la decisión, tanto por el momento en que se ha anunciado como por su magnitud", señaló en Estrasburgo el presidente de la CE, José Manuel Barroso. El portugués acusó a la agencia de revisar su rating sin que hayan aparecido nuevos elementos que lo justifiquen y de "no actuar en aras de la claridad del mercado, sino para añadir otro elemento especulativo a la situación".

El Gobierno alemán también respondió con indignación y pidió de nuevo la creación de una agencia europea "Debemos poner fin al oligopolio de las tres agencias estadounidenses", señaló Wolfgang Schäuble, ministro alemán de Finanzas. "Resulta extraño que ninguna de las grandes proceda de Europa", secundó Barroso.

A pesar de las diatribas, Bruselas sigue sin controlar las agencias

El presidente de la CE subrayó también que las agencias "son actores en el mercado", una actividad que, además de posibles conflictos de interés, les lleva a cometer, según Barroso, "errores y exageraciones".

Bruselas recordó ayer la ceguera de las agencias ante los problemas del sector financiero estadounidense que abocaron al desplome de Lehman Brothers y al contagio transatlántico de la crisis. "La desafortunada decisión sobre Portugal", señaló el portavoz de Olli Rehn, comisario europeo de Economía, "vuelve a poner sobre la mesa la cuestión de la credibilidad y la clarividencia de estas agencias".

Pasividad

Barroso también duda del conocimiento de las agencias sobre la realidad económica de la zona euro y, en particular, de los tres países rescatados por sus socios (Portugal, Irlanda y Grecia). "Nuestras instituciones la CE y el BCE conocen mucho mejor la situación y proporcionan un análisis mucho más preciso", señaló Barroso.

A pesar de la dureza de sus palabras, el presidente de la CE descartó emprender alguna iniciativa nueva para controlar a las agencias y se remitió al proyecto de Reglamento anunciado hace más de año y medio.

El encargado de elaborar ese texto es el comisario europeo de Mercado Interior, Michel Barnier, que ni siquiera ha presentado todavía el borrador. Su departamento sigue enfrascado en estudios de impacto económico y consultas al sector y el proyecto de Reglamento no se espera hasta finales de año. Después necesitará una larga tramitación (en el Parlamento y consejo de Ministros de la UE), por lo que su entrada en vigor, si llega a producirse, todavía tardará un par de años.

Hacia un impago selectivo en Grecia

Los principales acreedores privados de Atenas parecen resignados a que Grecia sea declarada en "impago selectivo", tal y como advirtió el pasado lunes la agencia Standard & Poor's. "Un impago selectivo temporal (...) no es lo peor que puede pasar", señaló en París Charles Dallara, director gerente del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), tras una reunión de los grandes bancos internacionales para analizar la propuesta francesa de reinvertir en bonos griegos a treinta años el 70% de la deuda griega que vence entre 2011 y 2014, o el 90% en títulos a cinco años.

S&P considera que ambas opciones equivalen a un impago selectivo y rebajaría la deuda griega actual hasta su calificación más baja (D). Esa calificación, sin embargo, podría ser temporal y no impediría un rating más alto para las nuevas emisiones del Tesoro griego, opción que parece aceptable para el IIF.

Por su parte, el Gobierno griego alertó ayer sobre el riesgo de conflicto social e, incluso, de peligro para la democracia en el país.