La líder del FMI que la deuda soberana afecta a todos los países desarrollados

Lagarde relaciona la crisis griega con la caída de Lehman Brothers

La flamante directora gerente del FMI, Christine Lagarde, ha advertido de que los riesgos de la deuda soberana, centrados en Grecia, recuerdan a la situación previa al colapso de Lehman Brothers, que llevó a la peor recesión global en ocho décadas.

"Afrontamos una recuperación muy irregular", afirmó Lagarde en su primera rueda de prensa desde que asumiera las riendas de la institución internacional en sustitución de su compatriota Dominique Strauss-Kahn. Según explicó, la situación actual le recuerda "a septiembre de 2008", un mes que concluyó con la bancarrota de Lehman Brothers y dio paso a la mayor recesión global en ocho décadas.

Entre los riesgos para la recuperación, Lagarde citó "por una parte, la cuestión de la deuda soberana, que afecta a todas las economías avanzadas, desde Japón a EEUU, aunque se concentran claramente en la zona euro y, particularmente, en Grecia". La comparación velada con el caso de Lehman Brothers sugiere que, durante el mandato de Lagarde, el FMI no permitirá la bancarrota del país heleno, que podría generar un nuevo colapso en cadena. En este sentido, la nueva directora gerente confirmó que la plana mayor del Fondo se reunirá el viernes para evaluar la provisión de fondos para Grecia.

Además del problema de la deuda, Lagarde citó entre los riesgos potenciales, el de que las economías emergentes se enfrentan al riesgo de sobrecalentamiento y de la inflación ante la "masiva llegada de capitales", lo que a su vez está generando tensiones en los mercados cambiarios.

Pese a recordar los riesgos y desequilibrios, Lagarde admitió que "cuando observamos las previsiones para 2011 y 2012, claramente estamos ante un rebote y las cosas están mejorando respecto a la situación de 2009".

Por otro lado, la ex ministra francesa de Economía admitió la necesidad de que el reparto de poder en el seno del FMI refleje los cambios experimentados en la economía mundial y apoyó una reforma en las cuotas de la institución para reflejar mejor la nueva situación.