Las pujas suman 1.135 millones

La subasta del móvil sigue empantanada

La subasta del móvil cumple su quinto día con escaso movimiento. Ningún operador ha pujado por bloques nuevos y las ofertas se han incrementado solo 25 millones con respecto al día anterior.

En la jornada de este martes han participado los once operadores que aspiran a hacerse con frecuencias de móvil en la subasta y ha habido ocho rondas. Pero nadie lo diría. Los bloques desiertos son 32, los mismos que ayer, y las pujas casi no han aumentado. En total, las compañías han puesto encima de la mesa 1.135 millones de euros, 25 millones más que en la jornada anterior y todavía muy lejos de las aspiraciones del Gobierno.

Y es que las estrategias de las compañías siguen inmutables. El bloque de frecuencias en 800 MHz temido por los operadores porque puede tener interferencias con las televisiones se mantiene intacto: nadie lo quiere. Lo mismo sucede con el segundo bloque de frecuencias en 900 MHz, una banda muy apreciada por su calidad, pero por el que nadie aspira todavía.

Sobre el papel, estos dos grupos de frecuencias van a acabar, antes o después, por despertar el interés de las empresas, así que a la cifra de pujas se sumarían 340 millones de euros, como mínimo, ya que el precio de salida del primero es de 170 millones y de 169 millones el segundo. Al menos, esa es la esperanza del Ejecutivo.

Los otros 30 bloques desiertos están en la banda de 2,6 GHz y corresponden en su mayoría a espectro regional situado en zonas donde no hay un operador local que quiera hacerse con él.

Movistar, Vodafone, Orange Jazztel, Ono, Telecable, R, Euskaltel, Telecom Castilla-La Mancha, Opnatel de Navarra y COTA están participando en la subasta.