Las cajas salen a Bolsa

Banca Cívica destina la mitad de su oferta a institucionales

Asume un descuento máximo del 52% tras la ampliación.

Una sucursal del grupo Banca Cívica, en Madrid
Una sucursal del grupo Banca Cívica, en Madrid

El recrudecimiento de la crisis griega también ha quitado el sueño a Banca Cívica, la entidad que lideran Caja Navarra y Cajasol. Y en la espera para encontrar el momento menos malo para salir a Bolsa, su estreno bursátil va a coincidir con el de Bankia, el próximo 20 de julio. La colocación de Banca Cívica, de menor tamaño, no tiene la consideración de asunto de Estado con la que se contempla la salida de Bankia, pero la entidad afronta el mismo recelo de los inversores institucionales, que se traduce en un amplio descuento respecto a su valor en libros.

Banca Cívica inicia hoy el periodo de formulación de mandatos de compra de su oferta pública de suscripción (OPS), en la que el precio por acción oscilará entre los 2,7 y los 3,8 euros. Esto supondrá una capitalización bursátil de entre 1.342,3 y 1.889,1 millones de euros -sin contar con la ejecución del green shoe o parte reservada a los bancos colocadores-. Y partiendo de un valor en libros de 2.778,11 millones de euros, tal valoración implica un descuento de entre el 51,6% y el 32% una vez completada la ampliación. Sin contar con esa inyección de capital, el descuento oscila entre el 73,3% y el 62,4%, un rango que da una idea del nivel de exigencia que piden los inversores institucionales a la hora de invertir.

Aun así, Banca Cívica ha diseñado una colocación en la que el reparto de acciones recae a partes iguales entre accionistas institucionales y minoritarios. Eso sí, el 50% de la oferta que se destina a particulares incluye el 2% reservado para los empleados de la entidad, que contarán además con un descuento del 5% respecto al precio minorista de la oferta. En cualquier caso, queda margen para una nueva distribución de los tramos mientras se desarrolla la colocación.

Una vez Banca Cívica cotice en Bolsa, las cajas de ahorros que la integran -Caja Navarra, Cajasol, CajaCanarias y Caja de Burgos, los accionistas originales- mantendrán una participación del 62,6%, que se diluirá al 60% si los bancos colocadores ejercitan en su totalidad la opción de compra del green shoe. Y el PER al que se estrenará Banca Cívica, sin contar con el green shoe, será de entre 6,8 y 9,6 veces. La entidad obtuvo un beneficio neto pro forma en el primer trimestre de 54 millones de euros.

El importe mínimo para los clientes particulares es de 2.500 euros, por encima de los 1.000 euros del mandato mínimo de Bankia. La petición mínima para los inversores institucionales es de 100.000 euros.

La entidad tiene previsto destinar al pago de dividendos el 30% del beneficio, un porcentaje que no puede ser mayor puesto que Banca Cívica ha recibido ayudas públicas del FROB por importe de 977 millones de euros, en forma de participaciones preferentes. La propia entidad reconoce como uno de los riesgos relacionados con el negocio las limitaciones derivadas de esa ayuda pública, que puede devolver en un plazo de cinco años -que la entidad desea reducir-, y que impide también la adquisición de otras entidades.