Asume un compromiso

La dueña de Fukushima celebra su junta tras perder el 90% en Bolsa

Tepco, la compañía japonesa propietaria del siniestrado complejo nuclear de Fukushima, se presentó ayer por primera vez desde la catástrofe del 11 de marzo ante sus irritados accionistas con el compromiso de reconducir la crisis. A la junta anual asistieron una cifra récord de 9.000 accionistas, muchos de ellos descontentos por la gestión de la catástrofe y la pérdida de valor de Tepco en el mercado.

La asamblea, celebrada en un hotel al sur de Tokio, comenzó con las disculpas del presidente honorario, Tsuhahisa Katsumata, por las "molestias y preocupación" causadas por el accidente. El hasta ahora número uno de la eléctrica, Masataka Shimizu, presentó oficialmente su dimisión, anunciada el 20 de mayo, y fue sustituido por Toshio Nishizawa, uno de los directores ejecutivos. La junta se desarrolló entre estrechas medidas de seguridad por las protestas de activistas.

Tepco ha perdido en Bolsa 25.000 millones de euros, casi un 90% de su valor, y afronta unos daños económicos que podrían superar los beneficios obtenidos por la energía nuclear en los últimos 38 años.