El navegador clásico se abre camino
Los conductores prefieren las versiones tradicionales antes que pagar por GPS mutifuncionales

Desde la salida al mercado del primer coche equipado con un sistema de navegación en 1994, el BMW serie 7, el GPS ha ganado mucho en sofisticación. Los dispositivos más modernos incorporan una serie de servicios que rebasan su fin primigenio de guiar al conductor en rutas poco conocidas. Bluetooth con función de manos libres, estimación del tiempo que tomará el trayecto, el tráfico que se puede encontrar -ya que no es lo mismo cruzar el centro de una gran ciudad a las 8 de la mañana que a las 3 de la madrugada-, avisadores de radares, o conceptos como el HD Traffic de Tom Tom, un sistema que permite tener información del tráfico en tiempo real e identificar rutas alternativas en caso de atasco, son algunos de los nuevos servicios.
Pero pese a todas estas innovaciones, las ventas de equipos de navegación en España se han reducido en el último año un 15%, según estimaciones de Autoequip, una cadena de talleres y tiendas de accesorios. "Esta tendencia se ha agudizado en los últimos meses, llegando en el caso de algunos canales de distribución, como tiendas de informática y equipos del hogar, a registrar caídas superiores al 50%", afirma Xavier Povedano, director de producto de la cadena, que tiene 19 centros en Barcelona y Gerona.
Es evidente que las ajustadas familias españolas ya tienen bastante con gastar en un combustible cada vez más caro como para preocuparse por llevar en el salpicadero lo último en navegación satelital. "Las marcas pensaban que los nuevos modelos con servicios en tiempo real serían un éxito, pero las ventas muestran que los usuarios prefieren quedarse con versiones antiguas, que funcionan bien, antes que pagar por los últimos servicios", afirma Grégory Collard, director de desarrollo de negocio internacional del grupo belga Wikango.
Povedano corrobora que las ventas de GPS han bajado notablemente porque los conductores prefieren pedir prestado el de un familiar o utilizar el del móvil antes que adquirir uno nuevo. "Hubo un tiempo en que la gente compraba GPS de manera impulsiva, por capricho, al punto de usarlo para volver a casa... ¡cuando todo el mundo conoce la ruta a casa! Ahora, con la crisis, los usuarios se han vuelto más racionales. La gente reflexiona mucho antes de comprar", explica.
Aun así, el sector espera una leve recuperación, ya que mucha gente compró GPS de precios bajos y marcas no especializadas cuyos mapas ya se han desactualizado y toca renovar. "Muchos conductores aprovecharon las promociones agresivas de algunos supermercados para comprar un GPS bastante básico, que ahora tiene que renovar porque en algunos casos los mapas han quedado muy desfasados", advierte Povedano. "Y es mejor pagar 100 euros por un GPS nuevo de 4,3 pulgadas que 70 u 80 por una cartografía", precisa.
De hecho, Tom Tom tiene previsto vender entre un 60% y 65% de las 900.000 unidades que comercializará este año en España. "La moderación en el crecimiento de las ventas se debe principalmente al menor poder adquisitivo de los consumidores y el mayor ahorro asociado a la crisis. De todos modos, el mercado de vehículos de alquiler está apostando de forma cada vez más decidida por incorporar navegadores que mejoren la oferta que ofrecen a turistas y hombres de negocios", sostiene Nuno Gomes de Azebedo, vicepresidente de ventas de Tom Tom para Francia y la península Ibérica.
Los precios también han bajado. En los últimos cinco años se han reducido de manera constante a medida que se abarataba la tecnología. Pero esta tendencia se ha estabilizado hace poco más de medio año y quizá sea el momento de comprar. "Es más, el precio más barato ha subido, ya que los GPS de 3,5 pulgadas tienden a desaparecer, dejando como primera opción los de 4,3 pulgadas, mucho más legibles para el conductor", explica Povedano.
A la larga, el beneficio podría ser mayor que el coste. De acuerdo con una investigación de Navteq, la filial de mapas digitales de Nokia, las rutas más eficientes ahorran tiempo, combustible y dinero, al mismo tiempo que reducen las emisiones de CO2. El estudio precisa que los conductores que utilizan un sistema de navegación pueden reducir la distancia total que conducen al año en unos 2.500 kilómetros y ahorrar de esta forma más de 400 euros en combustible. Esta disminución del consumo puede significar también un 20% menos de emisiones de dióxido de carbono.
Un mercado muy competitivo
A pesar de los 16 años transcurridos desde el lanzamiento del primer GPS y las ventajas de llevar uno, la penetración en España de estos equipos todavía es baja. Según Tom Tom, ronda el 20%. "Pero es un mercado en consolidación y muy competitivo", matiza Gomes. "Antes el conductor demandaba mapas y rutas para poder llegar a su destino sin dificultad. Ahora eso ya no es suficiente. Hay que ofrecer una experiencia al volante, con información de tráfico en tiempo real y medidas que aumenten la seguridad vial". En esa línea, el grupo ha lanzado un paquete de servicios que incluye alertas sobre radares, búsqueda de hoteles, restaurantes y comercios a través de Google, y previsión meteorológica. Navteq, por su parte, está incorporando a sus mapas europeos información sobre puntos de recarga para coches eléctricos. "Es un tema que está cobrando cada vez más interés y que va a crecer mucho en los próximos años", dice James Marugg, responsable de ventas de la compañía.
Aumenta la demanda de avisadores de radares
El Gobierno ha decidido volver a fijar el límite de velocidad en autopistas en 120 kilómetros por hora a partir del 1 de julio. Pero durante los casi cuatro meses en que este límite se redujo a 110 aumentó la demanda de dispositivos que alertan al conductor sobre la presencia de radares. "Sí, la medida incrementó la venta de estos equipos", dice Xavier Povedano, de Autoequip. "Y es que sin darte cuenta, es fácil superar los 110 en autopista con un coche de tamaño mediano, ya no digo de gama alta. La gente también quiere evitar multas por pasar a 80 en tramos de 60 o dentro de la ciudad, a 60 en tramos de 40".Grégory Collard, de Wikango, no cree que exista una relación directa con la medida, pero confirma que se están vendiendo más avisadores. La compañía ofrece una aplicación gratis para iPhone que está dentro de las más descargadas en España.