En 2015 habrá vendido activos por el 33% del PIB

Grecia, campeón mundial de las privatizaciones

Cuando haya completado el plan de privatizaciones que se vota en el Parlamento esta semana, Grecia habrá vendido activos públicos equivalentes a más de un tercio del PIB en dos décadas, el mayor proceso privatizador del mundo.

La mayor temporada de rebajas del mundo comenzará en dos o tres meses. Este es el plazo para que Grecia inicie su programa de privatización que deberá ser el más grande de la historia: Atenas quiere vender empresas evaluadas en 50.000 millones de euros hasta 2015 en un proceso que sumará una cifra correspondiente a un tercio de la economía griega.

Atenas corre para colocar casi todo: la gestión de las carreteras, aeropuertos, puertos, la banca estatal, correos, compañías de agua, electricidad y telefonía y hasta la tradicional lotería nacional. Todo para reforzar la floja caja pública. "Comenzaremos cuando la agencia de privatización esté establecida. El proceso de venta tendrá inicio en dos o tres meses", ha dicho el lunes el principal portavoz del gobierno griego, Elias Mossialos, a Bloomberg. Para la creación de la agencia es necesaria aprobación del Congreso esta semana.

La privatización propuesta ahora por Atenas suma cifra de un 20% del Producto Interno Bruto (PIB). Sumado al anterior movimiento de venta de corporaciones estatales entre 1998 y 2003, Grecia terminaría 2015 habiendo vendido activos equivalentes a un 34,3% de su economía en dos décadas. El país sería el nuevo campeón mundial de privatización. Según el Fondo Monetario Internacional, el actual récord es de Hungría que vendió un 32% de su economía entre los años de 1991 y 1998 tras el colapso de la Unión Soviética.

Tras el primer gran proceso de privatización griego ocurrido hace diez años, efectivamente son pocas empresas las que siguen tiendo el control estatal. Una de ellas es la Corporación Pública de Energía (AEH), compañía gestionada por el estado que mantiene un 51% de las acciones.

Sin embargo, la mayoría de las antiguas empresas públicas -que ahora están controladas por el capital privado- tienen el estado como accionista. La Organización Helénica de Telecomunicaciones (OTE), por ejemplo, es la mayor empresa del sector en el país. Su principal accionista es la alemana Deutsche Telekom, con un 30% de las acciones. Aunque la teleco tenga hoy un 80% del capital en manos privadas, el estado sigue siendo el segundo accionista con un 20% de los papales.

Situación parecida acontece en Hellenic Petroleum (Elpe). El principal accionista de la petrolera es la familia Latsis, con un 41%. Pero el gobierno continúa como importante inversor, con un 35%. En la lotería nacional Opap, Atenas tiene un 34% del capital.

Vender estas acciones será uno de los principales caminos para que Atenas tenga más euros para reducir su explosivo endeudamiento. Con la deuda en niveles cada vez más elevados, inversores no confían en el gobierno y, así, no compran o piden elevados tipos de interés por los bonos emitidos por la República Helénica. Es decir, la gestión de las cuentas pasó a ser prácticamente imposible.

Según la última revisión del acuerdo entre el FMI y Grecia, el nuevo proceso de privatización será casi mitad del plan de austeridad fiscal de 110.000 millones de euros en recortes presupuestarios, venta de activos y otras operaciones prometidas por el primer ministro George Papandreou.