Las cuentas autonómicas suponen la principal amenaza para España

El Gobierno gastará 4.670 millones menos en 2012 para reducir el déficit

El Consejo de Ministros aprobó el viernes el techo de gasto del Estado para 2012, que asciende a 117.353 millones de euros, un 3,8% menos que el año anterior. El recorte presupuestario por ministerios será superior. Con ello, el Gobierno pretende rebajar los números rojos de la Administración central del 4,8% del PIB previsto para este año al 3,2% en 2012.

La vicepresidenta Elena Salgado, en la rueda de prensa posterior a un Consejo de Ministros.
La vicepresidenta Elena Salgado, en la rueda de prensa posterior a un Consejo de Ministros.

La receta de la austeridad marcará los Presupuestos Generales del Estado para 2012, que contemplarán un techo de gasto no financiero de 117.353 millones, un cifra inferior en 4.669 millones a la fijada para este año. Así lo aprobó el viernes el Consejo de Ministros, una decisión que deberá ser avalada por el Congreso.

Sin embargo, la vicepresidenta económica, Elena Salgado, advirtió que el capítulo de los gastos financieros, destinado al pago de los intereses de la deuda, aumentará el próximo año en la medida que el Gobierno debe recurrir con mayor intensidad a los mercados internacionales y le resulta cada vez más caro lograr financiación. Así, mientras que el techo de gasto caerá un 3,8%, el presupuesto con el que contarán los ministerios sufrirá un recorte mayor -que podría rondar el 10%- para compensar el incremento de los gastos derivados de los intereses. La prima de riesgo -el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán- alcanzó el viernes los 285 puntos básicos, su máximo histórico.

Sin embargo, la reducción del techo de gasto para 2012 es muy inferior al recorte aprobado en los Presupuestos en curso, que contemplan una reducción del límite de gasto del 7,9%. Aun así, los presupuestos del Gobierno estarán marcados por la necesidad de cumplir con la senda de reducción de los números rojos, una condición indispensable para ganarse la credibilidad de Bruselas y de los mercados. El Gobierno central prevé reducir su déficit del 4,8% al 3,2%, un escenario que parece realista.

Por otra parte, la previsión de ingresos del Gobierno para 2012 supera en un 20,5% la cifra estimada en 2011. En cualquier caso, la recaudación prevista para el próximo año es similar a la registrada en 2010, año en que la economía cayó un 0,1%.

Más ingresos

De hecho, Salgado confía en que la previsión de ingresos se quede corta y la recaudación supere en 4.000 millones lo presupuestado el próximo año, cuando la economía crecerá a un ritmo del 2,3% según los vaticinios del Ministerio de Economía. Salgado descartó nuevas subidas de impuestos.

Para el Partido Popular, las cifras que maneja el Gobierno son irreales y, en consecuencia, denuncia que el techo de gasto fijado por el Gobierno "no es creíble". En cualquier caso, la Administración central logró cumplir su objetivo de reducción del déficit en 2010 y todo indica que también cumplirá este año. La mayor amenaza son las cuentas de las comunidades autónomas. En 2010, la mayoría superó el objetivo de déficit del 2,4% del PIB, una cifra que deberían reducir al 1,3% en 2011 y en 2012, un nivel que algunas comunidades como Cataluña ya han indicado que no cumplirán. De hecho, el gasto autonómico en el primer trimestre se incrementó un 5,4% y los ingresos cayeron un 2,2%. Una dinámica que, de mantenerse, amenaza con impedir que el conjunto de las Administraciones cumpla la senda de consolidación fiscal, que prevé reducir el déficit público desde su nivel actual del 9,2% al 3% del PIB en 2013.

Con todo, la financiación de comunidades y entes locales alcanzará los 38.282 millones el próximo año, un 36,5% más que lo previsto en los presupuestos de 2011. Salgado reclamó que la mayor financiación sirva para reducir la morosidad en ayuntamientos y comunidades.

El impuesto sobre sociedades no funciona

La vicepresidenta Elena Salgado aseguró tras el Consejo de Ministros del viernes que las previsiones de ingresos mejorarían por, entre otros motivos, la mejor gestión del impuesto sobre sociedades en el caso de las grandes empresas. Si bien no quiso dar más detalles, las palabras de Salgado evidencian la preocupación de Hacienda hacia un impuesto que lleva años en caída libre. De hecho, el Ministerio de Economía -que suele ser conservador con las estimaciones de ingresos- ha visto como, desde 2008, los ingresos derivados del impuesto sobre sociedades eran inferiores a sus previsiones. En ningún otro tributo se han registrado tantos y tan continuados errores de cálculo como en el impuesto sobre sociedades. En 2007, el Estado ingresó 44.823 millones por el tributo que grava los beneficios empresariales, un cifra que en 2010 se redujo hasta los 16.198 millones. El descenso se mantuvo durante el primer cuatrimestre. Entre enero y abril, el impuesto sobre sociedades permitió recaudar 3.635 millones, un 14,5% menos que en el mismo periodo de 2010.

Fuentes de Hacienda reconocen que el tributo que grava los beneficios empresariales no funciona y ya existe un plan para reformar en profundidad el impuesto. Sin embargo, este proyecto -que incluye una reducción de los beneficios fiscales- no verá la luz. El Ejecutivo entiende que cuando faltan nueve meses para las elecciones generales no es el momento para abrir el debate para reformar una de las principales figuras impositivas. En cualquier caso, el tipo nominal del impuesto sobre sociedades en España alcanza el 30%, uno de los más altos de la UE. Sin embargo, el gravamen efectivo es mucho menor, del 18%, debido a las numerosas deducciones que contempla la legislación.