Exposición

El épico viaje de los códices de la Capilla Sixtina

Uno de los códices que proceden de la Capilla Sixtina.
Uno de los códices que proceden de la Capilla Sixtina.

La Catedral de Toledo recoge una colección de volúmenes con profusas ilustraciones en miniatura utilizados en la Capilla Sixtina y que lograron evitar el expolio napoleónico durante la invasión de Roma en 1798.

Del silencio y las oraciones de la Capilla Sixtina del Vaticano a una huida del expolio napoleónico para acabar dos siglos guardados en Toledo. La colección de volúmenes se expone ahora en la capital toledana en la segunda parte de su recorrido por España, dado que en octubre de 2010 recalaron por primera vez en la Biblioteca Nacional de Madrid y que posteriormente viajaron hasta Dallas.

En esta ocasión, en la Capilla de Reyes Nuevos de la catedral de Toledo se podrá disfrutar de una colección de 27 códices, fechados entre los siglos XV y XVI, que proceden de la Capilla Sixtina y que fueron adquiridos por el cardenal Lorenzana a finales del siglo XVIII y que encontraron refugio en Toledo, huyendo de una posible dispersión de la colección a consecuencia de la invasión napoleónica de Roma.

El por entonces embajador de Carlos IV ante la Santa Sede, el cardenal Francisco Antonio de Lorenzana negoció su adquisición para evitar el expolio y logró que los códices, de contenido litúrgico y que hasta la fecha habían permanecido en la sacristía de la Capilla Sixtina viajaran hasta tierras toledanas, donde años más tarde fueron donados a la biblioteca capitular de Toledo y que no fueron descubiertos hasta finales de los años 90 por los investigadores.

La colección, que estará abierta a partir de este sábado, muestra unos libros profusamente ilustrados y permitirá a los visitantes poder contemplar unos ejemplares, en su mayoría en perfectas condiciones, que lograron sobrevivir intactos al expolio napoleónico y que ha provocado una gran dispersión de los códices por toda Europa, tanto en colecciones públicas como privadas y en donde en numerosas ocasiones los volúmenes han sido desmembrados y privados de sus extraordinarias cubiertas.