La caída del valor residual de los usados obliga a exportarlos

Tiempos muy duros para el 'renting'

Virgencita, virgencita, que me quede (al menos) como estoy. Hoy por hoy, este puede ser el principal anhelo de la mayoría de las compañías de renting que actualmente operan en España (una veintena) y que en los dos últimos años han visto bajar casi un 25% el valor residual de sus vehículos. Un concepto que a los consumidores de a pie, a priori, les puede sonar a chino, pero que no puede perderse de vista, ya que alquilar coches es ahora, por culpa de esto, más caro.

2.500 euros de media
2.500 euros de media

No existe una media exacta capaz de evidenciar las subidas de las cuotas mensuales que en estos momentos pagan las empresas que han recurrido a este tipo de arrendamiento para abastecer la flota de vehículos para sus comerciales, directivos o red de mantenimiento, debido a la caída de los precios de la reventa, pero las estimaciones hechas en la compañía ALD Automotive las sitúan entre el 5% y el 10%. Y es que el concepto del valor residual, a partir del cual las sociedades de arrendamiento financiero calculan las cuotas que tienen que pagar los clientes, parece ser la piedra angular del negocio.

No se esperan, por de pronto, mayores descensos en los precios de reventa (en los peores momentos llegaron a alcanzar los 2.500 euros por coche), según augura Ignacio Barbadillo, consejero delegado de LeasePlan España. Este pronóstico se apoya en la remontada del mercado de ocasión.

Pese a todo, el desasosiego sigue. Y no es para menos, teniendo en cuenta que el valor residual de los coches representa el 50% de los activos del balance de estas compañías y que las previsiones siguen siendo adversas. Aunque no existe una bola de cristal para ver qué pasará en los próximos años, Barbadillo ha calculado que en 2011 el número de vehículos gestionados en España bajara otro 5%, un descenso que hay que sumar al 15% ya registrado en los dos últimos años.

La sensación del sector no es mucho más positiva. Según los datos del Barómetro del Vehículo de Empresa, promovido por Arval BNP Paribas, el 32% de las empresas temen nuevas caídas. De hecho, la mayoría ha realizado provisión de fondos para paliar posibles pérdidas.

Pero ¿qué están haciendo las entidades de arrendamiento financiero para contrarrestar los efectos del desplome de sus balances? ¿Y los clientes para no ver demasiado hinchada la factura de la casa de renting? Ampliar en uno o dos años los contratos, que suelen durar ahora entre tres y cuatro, ha sido una de las medidas más socorridas. Antonio Cruz, director de operaciones de ALD Automotive, señala que esta es una opción que beneficia a ambas partes. A las empresas, porque alquilar una nueva flota de vehículos con otras firmas le saldría más caro, a causa del desplome del valor residual. Y además, esta pequeña tregua también permite a las compañías verificar la evolución de la demanda durante la crisis. Por su parte, para la empresa de alquiler supone amortiguar las pérdidas que pueda tener por la venta del coche. Y contribuye a no asfixiar el mercado con más stock.

La exportación ha sido otra de las medidas que está ayudando al negocio, que en dos años ha pasado de tener en alquiler 580.000 coches en junio de 2008 a 484.000 en 2011, según la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER). La mayoría de las compañías ha empezado a tirar de este canal de venta de los coches usados, cuyos principales destinos han sido Francia, Alemania y países del Este. "España no es muy exportadora de coches usados, pero en la crisis bajaron tanto los precios que hubo que recurrir a ello", comenta Cruz. Actualmente, la exportación representa el 15% de las ventas totales.

Algunas compañías, incluso, están ayudando a los clientes a optimizar los costes y así compensar la subida de las cuotas. En LeasePlan ofrecen fórmulas para reducir el gasto de combustible, que representa aproximadamente una cuarta parte de los costes, a través de la formación de los usuarios para que su conducción sea más eficiente, reducir la siniestralidad o controlar el estado de los neumáticos, elementos que también influyen en el cálculo de la cuota.

Los clientes, por su parte, también están tomando medidas para ajustar sus facturas ante la incertidumbre económica, aunque han sido las casas de renting las que han soportado los riesgos de la caída del mercado de vehículos de ocasión, según explica Agustín García, presidente de la AER. Contratar el mismo coche, pero con menor cilindrada, o prescindir de dispositivos opcionales como el bluetooth o el navegador han sido algunas de las restricciones de los clientes.