Reforma de la negociación colectiva

Expertos laboralistas creen que el cambio no se aprobará esta legislatura

El borrador tiene algunas buenas novedades y muchas incertidumbres, según opinan la mayoría de los expertos laboralistas consultados por este periódico. Lo primero sobre lo que llaman la atención es el formato legislativo elegido por el Gobierno: se trata de un proyecto de ley cuya tramitación permite aportaciones de los grupos pero tiene una duración muchísimo mayor que un decreto, como el que se usó para la reforma laboral.

Así, para empezar, los consultados coinciden en que lo más probable es esta reforma no va a aprobarse antes de esta legislatura, con lo que esta patata caliente se trasladará al Gobierno y las Cortes que salgan de las próximas elecciones generales, ya que el anteproyecto presentado decaerá.

Descendiendo a los contenidos, tanto desde Sagardoy como Susana Pizarroso, de KPMG, valoran el hecho de que un convenio de empresa tenga "prioridad aplicativa respecto del convenio sectorial de cualquier ámbito" en materias como el salario y sus complementos, entre otros conceptos, como algo "muy importante" y "una auténtica revolución", respectivamente.

Dicho esto, una segunda puntualización de los laboralistas es que lo que se apruebe será de aplicación para las nuevas negociaciones de convenios y en ningún caso para los vigentes, hasta que estos no se renueven, precisa José Antonio Sagardoy. De ahí, que se coincida en que la reforma no será el instrumento más ágil para el empleo a corto plazo.

Convenio sectorial

El texto del Gobierno potencia también el convenio sectorial nacional frente a los provinciales y autonómicos. Es más, la norma limita al máximo la negociación autonómica, lo que según los expertos puede levantar ampollas en los territorios.