Flexibilizar los mecanismos de contratación

España tiene al menos tres decenas de tipos de contratos, y loas mayores tasas de temporalidad de Europa, muy cercana al 30%, y que en absoluto se corresponde con la participación en la economía de las actividades de carácter coyuntural. Este abuso de la contratación temporal, con coste cero de indemnización, tiene bastante que ver con el coste del despido improcedente. Por ello, amen de la creación de un tipo de contrato para jóvenes en formación y aprendizaje, el sistema de contratación español precisa de una simplificación, tendente a incrementar los contratos indefinidos, y dejar los temporales para actividades realmente temporales.

La mejor propuesta que se ha puesto sobre la mesa en los últimos años, y que parece que se abre camino entrare la doctrina lentamente, es el contrato elaborado por Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), en el que sólo tiene cabida la relación fija, pero con una escala indemnizatoria creciente, en función de los años de antigüedad, hasta un tope de 35 días por año, que se logran con una veintena de años de servicio. Este contrato, lógicamente, supone excluir los temporales, y podría recomponer las tasas de temporalidad al territorio natural de las actividades coyunturales.