Han destruido 37 empleos diarios de enero a marzo

Las cajas han destruido 10.000 puestos de trabajo desde principios de 2009

La reestructuración de las cajas de ahorros se ha convertido en una sangría de salidas de empleados. En 27 meses han sido dados de baja 10.000 empleados, que al final del proceso de reestructuración puede llegar a superar los 25.000 puestos de trabajo en menos de cuatro años.

Despidos en las cajas.
Despidos en las cajas.

Desde finaes de 2008, cuando empezó tímidamente la crisis en España, ya se han destruido casi 10.000 empleos directos, aunque una parte importante de estas salidas no están incluidas en los planes de ajuste aprobados por las entidades y el Banco de España para su recapitalización, ya que el pistoletazo de salida se produjo a raíz del Real Decreto 11/2010 de julio del año pasado.

De momento, y según los planes puestos en marcha hasta el momento y a los que se sumarán las salidas en CAM y de Unicaja con su fusión con Caja España y Duero, la reducción de plantilla afecta a más de 14.000 empleos, a los que habría que añadir las ampliaciones de los proyectos iniciales que ya están acometiendo varias cajas. Así, desde junio de 2010 y hasta marzo de este año, las salidas efectuadas alcanzan ya los 6.647 trabajadores. Es decir, algo menos de la mitad del ajuste aprobado, según datos de las cajas de ahorros. Esta cifra, no obstante, es aún muy inferior a la que está reclamando en estos momentos el Banco de España.

2008 fue el último ejercicio en el que las cajas seguían creando empleo, y en el que se batió todos los récord en el sector tanto de plantilla como de número de oficinas. Hasta entonces estas entidades habían optado por expandirse por todo el país acompañando a promotoras y constructuras en la etapa del boom inmobiliario. A diferencia de los bancos, las cajas tenían totalmente limitada su expansión fuera de las fronteras españolas.

A finales de 2008 trabajaban directamente en las cajas de ahorros 134.513 personas, según los datos de las propias entidades. A finales de marzo de este año (últimos datos existentes a nivel sectorial) el número se reducía ya a 124.882 empleados. Lo que significa que sin contabilizar aún todo el grueso del ajuste de plantilla y oficinas en el que están inmersas estas firmas, sobre todo las que deben buscar capital, han salido 9.631 trabajadores, lo que supone una disminución del 7,2%.

Pero en tan solo tres meses, de enero a marzo de este año, la destrucción de puestos de trabajo en las cajas se ha acelerado y alcanza los 3.300 empleos, lo que equivale a reducir 1.100 empleos al mes, o si se prefiere 37 trabajos menos diarios.

Bankia, fruto de la unión de Caja Madrid, Bancaja, Caja Ávila, Caja Segovia, Caja Insular de Canarias, Caja Insular de Canarias y Caixa Laietana, tiene previsto prejubilar a unos 4.000 empleados. Es el grueso de las salidas del sector. No en vano, se ha convertido en la tercera entidad financiera del sistema financiero español, adelantando a La Caixa.

Cajastur con CCM y sus socias Extremadura y Cantabria, está a la espera de que Trabajo apruebe su ERE para que salgan del grupo 1.227 empleados, el 17% de la plantilla. Mientras que de la Caja del Mediterráneo (CAM), anterior socio de este grupo, saldrán otros 800 trabajadores.

Otras salidas que aún están por especificar, pero que pueden ascender a unas 800 o 1.000, es en Unicaja y Caja España Duero, ahora en proceso de fusión. En la segunda entidad ya ha realizado un ajuste superior a los 800 empleados.

Catalunya Caixa, Banca Cívica y Novacaixagalicia tienen en marcha procesos para recortar más de 1.000 puestos de trabajo en cada una de ellas.

El ritmo de reducción de oficinas es aún mayor, según las mismas fuentes. Desde cierre de 2008 hasta marzo de este año se han clausurado 2.593 oficinas. Esto es, un 10,6% menos en 27 meses.

Como en el caso de la destrucción de empleo, de enero a marzo se ha acelerado el proceso de reestructuración por exigencia del Banco de España y se han cerrado 863 oficinas, lo que supone clausurar diariamente 10 sucursales.

Cada prejubilación en el sector tiene un coste de unos 350.000 euros por empleo (ver Cinco Días del 26 de mayo).