Tiene una deuda con proveedores de 2.000 millones

El PP afirma que la situación de Castilla - La Mancha es de "quiebra total"

El PP tendrá que buscar fórmulas para pagar a partir del mes que viene las nóminas de los 70.000 empleados de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha porque la situación es de "quiebra total", con una deuda a proveedores de 2.000 millones de euros, ha asegurado el secretario regional del PP, Vicente Tirado.

Tirado ha ofrecido una rueda de prensa tras la reunión del grupo parlamentario popular presidida por la presidenta electa de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, para ir preparando el trabajo una vez ganadas las elecciones y con vistas a la constitución de las Cortes el próximo día 16 y la posterior sesión de investidura.

El dirigente del PP ha dicho que este mes sí cobrarán las nóminas los funcionarios pero que no hay dinero para los meses siguientes, aunque ha lanzado un mensaje de tranquilidad porque el PP, ha añadido, buscará los mecanismos para pagarlos a partir de entonces, y ha citado, por ejemplo, la privatización de la televisión pública.

Ha señalado que por los primeros datos que van conociendo, aunque el hermetismo del gobierno en funciones es total y no les da ninguna documentación de la situación económica real de la región, la Junta "no tiene ni un euro" y no paga ni "la luz ni el teléfono ni a los proveedores".

Tirado ha asegurado que el PP va a exigir "responsabilidades" al presidente de la Junta, José María Barreda, y a la vicepresidenta de Economía y Hacienda, María Luisa Araújo, que irán "más allá de las responsabilidades políticas" si la situación es "tan grave" de haber "arruinado" a la región.

El secretario general del PP de Castilla-La Mancha ha criticado que Barreda tenga "paralizada la administración" y que desde su "irresponsabilidad quiera montar un campo de minas" para que no se pueda pagar nada.

Se le recordará, ha añadido, como el "peor" presidente de una comunidad autónoma que acumula más de 7.000 millones de euros de deuda y que debe en facturas impagadas más de 2.000 millones, lo que está llevando a la ruina a pequeños empresarios, además de encabezar el ránking de déficit público de las comunidades.

Para Tirado, con esta "herencia", es "intolerable" que la responsable de la Consejería de Economía no se haya reunido con el PP para facilitar el traspaso de poderes; "ni está ni se la espera", y ha dicho que, pese a que las palabras desde el gobierno eran que iban a hacer un traspaso modélico, "hechos, ninguno".

No obstante, el dirigente popular ha lanzado un mensaje de tranquilidad y ha pedido a los castellano-manchegos que "tengan fe" en que el nuevo gobierno va a luchar, con "sudor y esfuerzo", para solucionar esta "grave situación económica" que, según ha agregado, también afecta a los ayuntamientos a los que la Junta tampoco paga los servicios concertados.

También ha afirmado que "habrá auditorías en todos los sitios", y ha sido rotundo al decir: "vamos a revisar absolutamente todo".