El banco pierde en operaciones 885 millones del fondo soberano

El idilio de Gadafi y Goldman Sachs acaba en disputa

Los tentáculos económicos del líder libio Muamar el Gadafi se extienden por buena parte de la economía mundial. Algunas inversiones, sin embargo, le salen mal. A principios de 2008, el fondo soberano controlado por su régimen entregó 1.300 millones de dólares (885 millones de euros) al reputado banco de inversión Goldman Sachs para que los invirtiese en el mercado monetario. Perdió el 98%.

Muammar Gaddafi.
Muammar Gaddafi.

De una inversión total de 1.300 millones de dólares (885 millones de euros al cambio actual), Goldman Sachs hizo algo a lo que no acostumbra: perder el 98% en apuestas de divisas y otras operaciones, según informa el diario Wall Street Journal en su edición de hoy citando documentos internos del banco. Había que encontrar una salida a la situación. Y así, la entidad financiera ofreció al fondo soberano libio entrar en el capital con una inversión de 3.700 millones (2.567 millones de euros) y convertirse en uno de sus principales accionistas a través de la compra de acciones preferentes o deuda no garantizada.

Comenzaron entonces las negociaciones entre el banco y Libyan Investment Authority. Se prolongaron durante meses durante el verano de 2009. Y terminaron fracasando. No se hizo nada más respecto al dinero.

Este episodio pone en relieve los varios años en los que tanto Gobiernos como Goldman como otras muchas compañías occidentales (entre ellas Repsol o Telefónica) han buscado hacer negocios con el país petrolero, pese a su oscuro régimen político.

Obviamente, Libia esta furiosa por las pérdidas sufridas por Goldman. En un momento, se produjo un encuentro entre un ejecutivo del fondo y dos del banco en Trípoli. La disputa fue tan agria, informa el diario estadounidense, que los banqueros llamaron a la cúpula directiva y se montó un sistema de seguridad para protegerlos hasta que abandonasen el país.

El tema fue prioritario en el seno del banco, e involucró a a Lloyd C. Blankfein, el presidente y consejero delegado, David A. Viniar, su responsable financiero y a Michael Sherwood, el responsable del banco en Europa.