Acusaciones de abuso de derecho y de falta de competencia

Vodafone se rebela contra Jazztel y la CMT

Jazztel denunció a Vodafone por una de sus ofertas y la CMT archivó la causa, pero eso no ha sido suficiente para la firma británica, que se ha rebelado contra el denunciante y el regulador.

Jazztel era consciente en junio del año pasado de la polvareda que iba a levantar una de sus denuncias. En contra de lo habitual, sus desvelos no se dirigían contra Telefónica (como es tradicional en el mercado español y en el resto, donde los operadores alternativos chocan constantemente con los exmonopolios), sino contra una de sus compañeras: Vodafone.

Solo con esta particularidad, la denuncia ya iba a romper algunos esquemas en el sector, pero la reacción de Vodafone ha hecho que la pugna vaya mucho más allá.

Y eso que la demanda de Jazztel fue archivada. En marzo pasado, tras ocho meses de análisis, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) cerró la causa. ¿Cuál era la acusación? Vodafone tenía en el mercado, según Jazztel, ofertas "anticompetitivas" y practicaba con ellas un "estrechamiento de márgenes" contrario a sus obligaciones como operadora con poder significativo en móvil.

La razón del malestar de Jazztel era una oferta empaquetada de Vodafone en la que unía una conexión a internet por ADSL con llamadas gratuitas a teléfonos fijos, más un router wifi y un módem USB sin coste y un descuento permanente de 15 euros al mes para los clientes que dispusieran de teléfono móvil y contrataran alguna de las tarifas planas de Vodafone. Según Jazztel, esta oferta era imposible de replicar por rivales sin red de móvil, lo que daba a Vodafone una ventaja anticompetitiva.

La CMT estudió ésta y otras ofertas y archivó la denuncia porque algunas de ellas se retiraron del mercado y otras eran, a su juicio, válidas.

Pero el archivo no ha calmado a Vodafone. En un recurso de reposición, que el regulador acaba de hacer público, la operadora británica acusa a Jazztel de haber planteado una denuncia "contraria a la buena fe" y que constituye un "abuso de derecho". A la vez, argumenta que la CMT no tiene competencias para regular o vigilar sus ofertas, y que en su actuación ha amparado el comportamiento de Jazztel.

Y es que, puede que la denuncia de Jazztel haya sido archivada, pero ha abierto una suerte de caja de Pandora para Vodafone. La CMT establece en la resolución que archiva la denuncia una sobrevigilancia sobre las ofertas de la operadora británica que ésta no quiere aceptar.

Todo deriva de que Vodafone está considerada operadora con poder significativo en el mercado de móvil y eso conlleva algunas obligaciones. De ahí que la CMT haya podido revisar sus ofertas y Jazztel, denunciarlas. Pero Vodafone argumenta que la declaración de dominancia se produjo hace tres años y que ahora habría que revisarla porque la competencia ha cambiado radicalmente y hay decenas de nuevos rivales.

La CMT, sin embargo, considera que los argumentos de Vodafone no cambian la realidad, que su decisión es correcta y que puede vigilar las ofertas de la operadora, así que se reafirma en su posición, según consta en una resolución del último consejo del regulador.