El ex número 1 sueco gestiona una cartera de 560,5 millones

Stefan Edberg: de crack del tenis a inversor

Stefan Edberg triunfó en el tenis. Su juego agresivo de saque y volea le hizo merecedor de seis títulos de Grand Slam en hierba y pista rápida. Ahora, con un perfil más conservador, trata de triunfar también en las finanzas.

Stefan Edberg.
Stefan Edberg.

Stefan Edberg se retiró de las pistas en 1996. Dejaba tras de sí una carrera en la ATP con seis títulos de Grand Slam, tres Copa Davis, 42 trofeos totales, 72 semanas en el número 1 y unas ganancias solo en premios de más de 20,63 millones de dólares. El gran agujero negro de su palmarés es, precisamente, Roland Garros, un torneo que se está disputando en estos momentos y en el que solo logró alcanzar las finales en una ocasión. Fue en 1989. Perdió contra Michael Chang.

Y cuando llegó el momento de colgar las botas, tras la clásica frenética carrera de un tenista profesional, se encontró con todo el tiempo del mundo. Se retiró a una finca en Vaxjo, a 440 kilómetros de Estocolmo. Ahí comenzó su interés por la inversión. Y así, en 2004, junto con Bo Petterson y Fredrik Svensson fundó Case Asset Management, una gestora radicada en Estocolmo que en la actualidad gestiona 800.000 millones de coronas suecas (560,5 millones de euros).

Durante su carrera en las pistas, Edberg fue un jugador bastante agresivo (fue un representante de un estilo basado en el saque y posterior subida a la red para atacar con la volea). En su nuevo empleo, con 45 años, sin embargo, tiene un perfil más bien conservador, que trata de diversificar lo más posible. "Se trata de preservar la riqueza y tratar de vencer a la inflación", aseguró en una entrevista reciente con la agencia Bloomberg. La sociedad cuenta actualmente con tres productos de inversión. El primero de ellos es Case, que invierte en unas 15 empresas suecas cotizadas, con una buena posición financiera. Este producto tiene como objetivo ofrecer un retorno del 15% anual.

A principios de año, Edberg y sus socios lanzaron Safe Play (juego seguro en castellano), que invierte en bonos corporativos con alta calificación crediticia que acumula 750 millones de coronas (84,1 millones de euros) con un objetivo de entre el 5% y el 7% anual. Edberg tiene invertido en este producto 50 millones de coronas de su fortuna (5,6 millones de euros).

Su tercer producto se llama Fair Play (juego limpio), que invierte tanto en el mercado monetario, en deuda como en renta variable, fundamentalmente de empresas suecas y nórdicas con alto rendimiento de dividendo. Su objetivo es lograr un rendimiento anual de entre el 6% y el 8%.

Según aseguró en una entrevista al diario Sunday Times, Edberg también ha entrado en la inversión inmobiliaria en Suecia, sobre todo en terrenos en la región en la que reside con su esposa y sus dos hijos. "La clave", asegura", es tratar el dinero con respeto y rodearte de las personas adecuadas". El tenista, eso sí, reconoce que aún no ha logrado ganar tanto en los mercados financieros como con la raqueta.

No es de extrañar: su rivalidad con el alemán Boris Becker fue legendaria. Queda para el recuerdo la gran final que ambos disputaron en Wimbledon en 1990. Esta vez ganó Edberg.