Firma el armisticio con el mejor precio objetivo entre la banca de inversión

Goldman se rinde a Jazztel

Goldman Sachs se ha rendido finalmente a Jazztel. Tras vapulear la cotización en 2008 y verse obligado a rectificar un informe, la entidad se mantuvo tres años apartada de la operadora. Ahora ha vuelto con una recomendación de compra y el mejor precio objetivo entre la banca de inversión.

Goldman Sachs fue el protagonista de un día de pesadilla para Jazztel. La operadora vivió una jornada negra en Bolsa por culpa de la entidad estadounidense y sus ejecutivos se mantuvieron prácticamente en vela durante tres días para arreglarlo. Pero Jazztel, una insignificancia comparada con Goldman, también tiene un capítulo destacado en las historias que el gigante de la banca de inversión recuerda con un sobresalto.

Todo sucedió en junio de 2008. Una mañana, de un viernes 13 para los supersticiosos, Jazztel amaneció con una fuerte caída en Bolsa y un inusitado volumen de negociación. Pronto se descubrió al culpable: Goldman Sachs. El banco de inversión había incluido a la operadora española en un informe sobre el sector de las telecomunicaciones en Europa en el que actualizaba los precios objetivos de varias compañías. Al buscar a Jazztel en la lista, la razón del batacazo bursátil se hacía evidente: Goldman había recortado el precio objetivo de la operadora casi a la mitad, de 0,23 a 0,12 euros por acción (el equivalente a 2,3 y 1,2 euros tras el contrasplit de diez por una realizado por la operadora).

¿Qué motivo daba Goldman para tal rebaja? "La revisión del precio objetivo se debe principalmente a una asunción más conservadora de los descuentos de flujos de caja", era la escueta explicación.

Jazztel montó en cólera. La compañía había comenzado a mejorar sus resultados financieros después de años de decepcionar al mercado e incumplir sus previsiones. La mala recomendación de Goldman laminaba el esfuerzo realizado para mejorar la opinión de los inversores, según argumentó en ese momento la compañía. Ni el presidente de la operadora, Leopoldo Fernández-Pujals, ni el consejero delegado, José Miguel García, estuvieron dispuestos a aceptarlo e iniciaron una lucha contrarreloj para conseguir que Goldman rectificara su precio objetivo.

Hubo llamadas, presentación de cifras y proyecciones de negocio. Jazztel tocó todas las teclas que pudo para cambiar la opinión de Goldman. Lo consiguió al cuarto día. El martes, el banco de inversión asumió su error y elevó el precio objetivo de Jazztel. Lo subió a 0,16 euros, un 33% por encima del anterior.

Pero el daño estaba hecho. Jazztel perdió un 15% en Bolsa entre el viernes y el lunes, y el repunte del martes se quedó en el 4,55%. Jazztel cotizaba a 0,26 euros antes del conflicto y salió de él a 0,23 euros (el equivalente a 2,3 euros de ahora).

También la relación se dañó. Goldman cambió su precio objetivo, pero la herida persistió. El último informe conocido del banco de inversión sobre la operadora se hizo dos meses después del conflicto. Luego vino el silencio.

Goldman dejó de cubrir Jazztel y ha estado alejado de esta compañía desde el verano de 2008. Desde entonces, la operadora ha subido un 140%, lo que significa que ha multiplicado por 2,4 su precio de entonces.

Evidentemente, quien siguió la recomendación del banco de inversión sobre Jazztel se perdió toda la subida.

Pero Goldman acaba de volver a escena. Después de tres años de silencio, la entidad se ha rendido y ha reiniciado la cobertura de Jazztel. Y lo ha hecho con una recomendación de compra. El precio objetivo es de 5,8 euros, lo que le da un potencial de revalorización de más del 30% sobre los niveles actuales de cotización.

El banco ha pasado de la nada al absoluto, ya que su precio objetivo es el más alto entre los analistas que cubren Jazztel. BBVA, por ejemplo, lo tiene en cinco euros, mientras que HSBC apuesta por 4,80 euros y Cheuvraux, por 4,85 euros por título.

"Lo que no podemos hacer es quedarnos callados. El que calla otorga. Y no nos vamos a callar hasta que Goldman se acerque al consenso. Queremos rigor", reclamó José Miguel García, consejero delegado de Jazztel, en junio de 2008, cuando Goldman hundió la cotización de Jazztel. Varios años después, el ejecutivo lo ha logrado. Goldman ha hecho algo más que acercarse al consenso; ahora está muy por encima.