Por los préstamos recibidos

Chrysler devuelve 7.500 millones de dólares a Estados Unidos y Canadá

El Grupo Chrysler devolverá hoy los 7.500 millones de dólares que el fabricante de automóviles recibió en 2009 de las autoridades de Estados Unidos y Canadá para evitar su desaparición, informó la empresa.

Chrysler agregó que pagará al Gobierno estadounidense 5.900 millones de dólares, en concepto de préstamo principal e intereses, y otros 1.600 millones a las autoridades canadienses.

El fabricante tiene previsto hacer hoy el anuncio oficial de la devolución en un acto en la planta de montaje que Chrysler tiene en Sterling Heights, en los alrededores de Detroit, a la que asistirá el presidente de la empresa, Sergio Marchionne.

Poco antes de que divulgue ese anuncio oficial, los antiguos gobernadores de Michigan Jennifer Granholm y Ohio Ted Strickland dijeron en una rueda de prensa que los préstamos que recibieron el Grupo Chrysler y General Motors (GM) hicieron posible la recuperación del sector del automóvil estadounidense.

Granholm, en cuyo estado de Michigan se concentran las instalaciones de Chrysler y GM, criticó a líderes republicanos como Mitt Romney y Newt Gingrich que durante la crisis de 2009 se opusieron a la concesión de los préstamos al sector.

"¿Qué tienen que decir ahora?", se preguntó Granholm, quien recordó que desde la crisis de 2009, cuando Chrysler y GM se declararon en quiebra durante un mes para proceder a su reestructuración con la ayuda de dinero público, el sector ha creado 55.000 puestos de trabajo.

Ted Strickland, antiguo gobernador de Ohio, otro estado que también depende en gran medida del sector del automóvil, criticó igualmente a los líderes republicanos que se opusieron a la concesión de los préstamos.

En un comunicado leído por el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en Londres, donde el presidente estadounidense, Barack Obama, se encuentra de visita, el mandatario aseguró que la devolución marca "un hito significativo en el saneamiento" del grupo.

El presidente norteamericano dio el visto bueno al paquete de rescate del grupo en 2009, algo que le valió duras críticas de líderes republicanos.

"Apoyar la medida requirió decisiones difíciles, pero no estaba dispuesto a echarnos atrás en nuestro apoyo a las comunidades y los trabajadores" que se hubieran visto muy perjudicados si Chrysler, el tercer grupo automovilístico estadounidense, hubiera echado el cierre, indicó Obama.

Tanto Granholm como Strickland y Bob King, presidente de UAW, el sindicato mayoritario en el sector, agradecieron a Obama la decisión de conceder miles de millones de dólares en préstamos a los dos fabricantes de automóviles.