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Arte

MAS, un museo para unir Amberes y el mundo

Ha costado 57 millones de euros y 7 proceden de los propios ciudadanos.

Amberes precisaba un nuevo museo y el Museum aan de Stroom (MAS), inaugurado el pasado 17 de mayo, ha resultado ser más que un mero registro de la memoria etnográfica de la ciudad. Sus autoridades confían en que se convierta en un polo de desarrollo para el barrio portuario de Eilandje, y también que actúe como centro neurálgico para la vida pública de sus habitantes. Por ello, las iniciativas para que los amberinos se identifiquen con el nuevo edificio, una torre cobriza de 60 metros diseñada por el estudio holandés Neutelings Riedijk , comenzaron en las fases previas a la obras, es decir, desde la búsqueda de financiación. El MAS ha costado 57 millones de euros y 7 de los cuales han sido aportados por los propios ciudadanos.

Para captar el interés del público, los promotores diseñaron una iniciativa singular: valoraron cada una de la manos plateadas que cubren la fachada del MAS en 1.000 euros. "La gente se ha implicado a fondo con el museo y hemos recogido historias conmovedoras. Como la de un enamorado que regaló a su pareja una mano por San Valentín o el grupo de 10 amigas que dividieron su importe para comprarla entre todas", explica el director del MAS, Carl Depauw, que viene de dirigir durante más de cuatro años la casa-museo de Peter Paul Rubens.

El MAS acoge muestras de iconos culturales de la vida amberina, obras de Rubens y de Van Dyck, muestras del trabajo de la mayor imprenta europea de la Edad Morderna, la Platin-Moretus, y destacados trabajos de artistas belgas contemporáneos, como Luc Tuymans. También una interesante colección de obras de arte precolombinas, pertenecientes a la colección Paul y Dora Janssen. Las obras han sido distribuidas por temas y no por épocas, siendo la relación entre Amberes y el mundo el argumento sobre el que giran las 470.000 obras representadas. Abundan las salas interactivas y destaca, como oportunidad inédita en el ámbito museístico, la posibilidad de entrar en los depósitos de la institución, constituidos con obras de los cinco museos más representativos de la ciudad.

Los propios habitantes de Amberes dan testimonio de la transformación que el museo ha supuesto sobre esta parte de la ciudad, en una suerte de efecto Guggenheim buscado por los propios promotores del museo. Comentan los amberinos que hasta la fecha Eilandje significaba almacenes vacíos, calles poco recomendables y fábricas abandonadas. Hoy día bullen las excavadoras en las calles aledañas al museo y los precios de los alquileres, indicador indiscutible de que una zona comienza a ser apreciada por la demanda, suben desde hace meses. En las cercanías se rehabilita el almacén Montevideo, que albergará un centro comercial, y la Compagnie Maritime Belge construye un Museo de la Emigración en el que se mostrará la historia de la naviera Red Star Line.

Además, la terraza y el restaurante situado en la azotea del MAS, que dada su altura bien sirven de mirador sobre la catedral y el casco antiguo de Amberes, permanecerán abiertos de forma gratuita todos los días hasta las 12 de la noche con el objetivo de que el edificio se convierta en un lugar donde pasar la tarde.

El restaurante de la última planta, bautizado como Zilte, tiene visos de convertirse en uno de sus elementos de ocio más frecuentados. Se ha hecho cargo de la cocina el chef Viki Geunes, premiado con dos estrellas Michelin. Espárragos blancos asados, entrecot a la béarnaise y la dame blanche (helado de chocolate blanco), platos típicos de la región, formarán parte de su carta.

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