Ir al contenido
_
_
_
_
Nuevo plan de rescate al país

La banca y la tragedia de la reestructuración griega

El calendario será clave para minimizar el impacto

El mercado lleva tiempo esperándolo, pero no ha sido hasta esta semana cuando la Unión Europea ha admitido públicamente la posibilidad de renegociar la deuda griega como parte del nuevo plan de rescate al país. Una vez roto el tabú, y pese al intento ayer del BCE de rebajar esta expectativa al alertar sobre la "catástrofe" que podría generar en el sistema financiero una reestructuración, lo cierto es que el debate ya está abierto y la banca, uno de los principales tenedores de bonos griegos, empieza a asumir que tarde o temprano deberá renegociar la deuda helena en sus manos. No se descarta que sea en unos meses pero la clave es cómo y cuándo.

Los interrogantes que se abren son numerosos y evitar pérdidas importantes en un sector bancario aún frágil parece guiar las decisiones de la UE. De hecho, las autoridades europeas han evitado a toda costa la palabra reestructuración para minimizar el impacto en el mercado y se han decantando únicamente por admitir que no excluyen la posibilidad de una redefinición (reprofiling en inglés) de los compromisos adquiridos por Grecia con sus acreedores. Evitan emplear así la temida palabra quita, y apuestan por un término que implica soluciones menos agresivas (por el momento), como algún tipo de acuerdo voluntario con los tenedores privados de bonos para alargar los plazos de devolución.

La implicación del sector privado en la solución griega parece cada vez más cercana. Nomura, de hecho, espera una reestructuración voluntaria este mismo año que implique a los tenedores. "Damos la mayor probabilidad a que ocurra en el tercer trimestre de este año, una vez se apruebe la ampliación del fondo de rescate europeo (EFSF) por parte de todos los parlamentos", explican aunque tampoco descartan que ocurra en marzo de 2012. Eso sí, las medidas más duras, como las reducciones de los cupones, las quitas o la aceptación de plazos de devolución muy largos no las esperan hasta después de 2013 y solo si Grecia no puede acceder al mercado.

Comprar tiempo parece ser la clave para evitar el temido efecto contagio en el mercado. Desde Barclays Capital reconocen que una redefinición de los compromisos de Grecia será insuficiente y recuerdan que una reestructuración de la deuda que venga acompañada de una reducción de la carga y de los intereses será necesaria. Eso sí, también reconocen que los beneficios de aplazar esa decisión exceden a los costes por el momento. Consideran, así, que las autoridades tratarán de evitarlo en 2011 para después proceder a hacerlo en 2012, dando así tiempo al país a aplicar las medidas de austeridad que necesita para lograr un superávit primario que permita devolver la deuda del país -estimada en un 160% del PIB en 2013- a una senda sostenible, algo imposible incluso con una eventual quita de la deuda si no consigue el objetivo.

De ahí, la importancia de no desincentivar al país a la hora de tomar medidas estructurales impopulares con la esperanza de que en unos meses la recuperación económica también ayude a los ingresos del país y encuentre a los bancos griegos y europeos más saneados.

Grecia acelera su plan de privatizaciones

Las presiones de la Unión Europea y el FMI, los dos prestamistas responsables del paquete de rescate aprobado para Grecia hace un año, comienzan a dar frutos. El Icarp, comité interministerial para la privatización y reestructuración de activos creado por el Gobierno heleno detalla en una nota la selección de un nutrido grupo de "asesores de privatización", principalmente bancos y consultoras, escogidos para "acelerar el programa de privatizaciones de inmuebles y activos públicos". Un programa, en definitiva, destinado a canjear propiedades estatales por dinero contante y sonante que alivie un déficit público que todavía tiene dos dígitos. Entre los activos a privatizar se encuentran la Organización de Pronósticos Futbolísticos Helenos, Billetes de Lotería Estatal, Autopistas Helenas y Almacenamiento de Gas Natural Kavala Sur. Y entre los asesores están Deutsche Bank, Banco Nacional de Grecia, Credit Suisse, Crédit Agricole, Ernst & Young, HSBC y EFG Eurobank Equities.Por otro lado, el Gobierno heleno ha anunciado que aprobará en breve recortes adicionales de gasto y nuevas medidas de ingresos por valor de 6.000 millones de euros después de la creciente presión de sus socios europeos para que acelere las reformas estructurales.El ministro de Finanzas griego, Yorgos Papaconstantinou, descartó que las medidas afecten los salarios y las pensiones, así como una subida del IVA. También rechazó una posible quita de la deuda al subrayar: "No hay una receta mágica ni tampoco escenarios mágicos de presunta reestructuración de la deuda". El Gobierno heleno tiene como meta reducir este año el déficit fiscal al 7,5% y de forma gradual rebajarlo a menos del 3% del PIB para 2014, desde el 10,5% con el que acabó 2010.

Las cifras

160% es la cifra de deuda sobre PIB que se estima tendrá Grecia en 2012 si no aplica más medidas de austeridad.39.000 millones de euros era la deuda helena a final de 2010 en manos de bancos europeos, fundamentalmente franceses y alemanes. Los bancos griegos poseían unos 45.500 millones de bonos griegos en marzo de 2011, según Nomura.

Archivado En

_
_