Críticas a la dirección por falta de transparencia

Guerra abierta en RACE por el plan de escisión en dos asociaciones

La decisión del consejo directivo del RACE (Real Automóvil Club de España) de escindir en dos la sociedad para vender una parte de su grupo de empresas ha abierto la guerra en el club. Muchos socios expresan sus dudas y critican a la dirección por falta de transparencia. La decisión definitiva tendrá lugar en la asamblea extraordinaria del próximo 28 de junio.

Si todo sale según lo previsto por el consejo directivo, el centenario RACE dejará de ser el RACE, al menos tal y como se conoce hasta ahora. El objetivo es dividir la sociedad en dos, un club del automóvil y un club deportivo, y embolsarse en la operación un mínimo de 50 millones de euros. El consejo se ha puesto como fecha límite para cerrar la venta el 31 de diciembre. El director general del RACE, Guillermo Kessler, ha explicado a Cinco Días que la recaudación se destinaría a mejorar las instalaciones y afrontar los planes de expansión del club.

Lo que el consejo va a proponer a los socios propietarios, unos 17.000, en la asamblea extraordinaria del próximo 28 de junio es que acepten la escisión en dos asociaciones: RACE Club del Automóvil, que consiste básicamente en la prestación de servicios automovilísticos, y, en segundo lugar, el Real Automóvil Club de España, el complejo deportivo que la sociedad empezó a desarrollar a partir de los años sesenta. La clave del asunto es la venta de una parte de las empresas del actual RACE, agrupadas bajo la denominación GER (Grupo Empresarial RACE). La polémica está servida.

"Es fundamental que los socios sepan lo que está pasando, porque no está habiendo nada de transparencia por parte del consejo", se queja una socia, que pidió no ser identificada. La convocatoria ha sido publicada en diarios de difusión nacional. Pero, a fecha de ayer, varios socios admitían que no habían recibido en sus domicilios la perceptiva comunicación de la dirección. La oposición habla de maniobras del consejo para perpetuarse en el cargo, el 50% de los 16 miembros debería ser renovado este año, y se preguntan el porqué de la venta. "RACE es una gran empresa y está saneada. No tiene porqué haber prisa por malvender sus activos", lamenta otro socio.

"RACE Club del Automóvil mantendrá el 51% de Rasisa La empresa que presta la asistencia porque un autoclub debe tener el control del proveedor de servicios", destaca Kessler. "La participación del 5% en ARC la sociedad formada por los clubes europeos del automóvil no se vende", afirma el director general. En definitiva, lo que saldrá a la venta es el 49% de Rasisa, el 100% de Unacsa (una compañía de seguros) y el 100% de Asegurace, una correduría de seguros vinculada a Unacsa.

RACE asegura que, de aprobarse la escisión, se convocarán en un plazo máximo de 60 días las elecciones para renovar el consejo del club deportivo, mientras que para RACE Club del Automóvil, la sociedad para la prestación de servicios, el plazo mínimo para renovar el consejo será de 12 meses. La actual asociación cuenta con unos 250.000 socios numerarios, clientes, que no tienen derecho de uso de las instalaciones del club deportivo, privativo de los socios propietarios, que son los que tienen derecho a voto en la Asamblea. Pues bien, el objetivo de la dirección es que los clientes adquieran categoría de socio, pero dentro del llamado RACE Club del Automóvil.

La valoración de los activos es otro de los temas calientes. El consejo del RACE quiere obtener un mínimo de 50 millones de euros. Pero desde la oposición se asegura que los activos de la empresa valen al menos el doble. Mientras que la oposición acusa a la dirección de pretender obtener una especie de "carta blanca" para hacer lo que desee, el consejo argumenta que el límite de los 50 millones es la garantía que los activos no se malvenderán.

La oposición apunta al RACC como comprador

En la operación de venta que planea el RACE, algunos miembros de la oposición ven la sombra del RACC (Real Automóvil Club de Cataluña) y del expresidente del RACE Fernando Falcó. La dirección de la sociedad no niega que el RACC sea uno de los potenciales candidatos para adquirir los activos que saldrán a la venta, pero asegura que no es el único comprador.

"No es cierto que haya nada acordado con el RACC", asegura Kessler. "Hay varios candidatos. Pero ninguno está en una posición mejor que los demás. Lo único seguro es que no se venderá a ningún competidor de ARC", detalla el directivo de RACE.

La dirección asegura que el objetivo final de toda la operación es "separar el ocio del negocio". Pero si quiere tener el respaldo de la Asamblea tendrá que convencerla de la firmeza y bondad de sus intenciones.