Grecia, el Partido Socialista y el FMI, damnificados

Los daños colaterales del 'caso Strauss-Kahn'

El tsunami provocado por la detención de Dominique Strauss-Kahn puede llegar a las costas de la política comunitaria, a la política francesa y al propio proceso de elección de los gerentes del Fondo Monetario Internacional.

Dominique Strauss-Kahn charla con Nicolas Sarkozy.
Dominique Strauss-Kahn charla con Nicolas Sarkozy.

El caso DSK (a Dominique Strauss-Kahn se le conoce así en la prensa de su país) puede provocar varios daños colaterales. El primero, sobre el rescate a la economía griega (y la de otros países, llegado el caso). No en vano, el político francés, de 62 años, ha sido uno de sus más firmes defensores. Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea se reúnen hoy para tratar este tema, entre otros asuntos destacados, y el encuentro tenía que contar con la presencia del político ya que el FMI aporta un tercio de los fondos.

El Partido Socialista contiene el aliento

El segundo efecto tiene lectura nacional: DSK era el candidato mejor situado para optar a la presidencia de la República francesa en los comicios de 2012. Su nombre solía salir en las posiciones de cabeza en las encuestas políticas desde hacía más de un año y medio, y desde la distancia que le confiere su cargo en Washington (no podía hablar de temas nacionales) se había convertido en un referente para su partido. Nicolas Sarkozy le temía, y, de improviso, se encuentra con las puertas abiertas.

Sus correligionarios apenas han logrado sacudirse la estupefacción: Martine Aubry, primera secretaria del PS, mantenía un pacto de no agresión con DSK: cuando uno se presentaba, el otro se retiraba. Ahora, dado que el director gerente del FMI lo tiene ciertamente complicado para acceder a la carrera electoral, es más que probable que dé un paso adelante y proponga su nombre para ser ella la candidata. Aubry se limitó ayer a asegurar que los socialistas deben permanecer "unidos y responsables". Ségolène Royal, candidata a estas primarias y contrincante de Sarkozy en las pasadas presidenciales, apeló por su parte a la "presunción de inocencia". François Hollande, ex primer secretario del PS y ex marido de Royal, también candidato declarado a estas primarias, se declaró "estupefacto" y calificó la noticia de "terrible".

El poder en el FMI

Y todavía puede haber un tercer damnificado por la posible caída de Strauss-Kahn: el propio Fondo Monetario Internacional. Es cierto que el sustituto de Rodrigo Rato había logrado revitalizar la institución y vencido su tradicional ortodoxia, apostando por nuevos caminos (hace poco DSK habló a favor de los controles de capitales en los países emergentes). A pesar de ello, no eran pocas las fuerzas que reclamaban más cambios en el organismo. Economías emergentes como Brasil reclamaban un mayor peso en la selección de sus responsables y en los del Banco Mundial. Desde la Segunda Guerra Mundial, existe un pacto tácito que otorga a Europa la presidencia del FMI, mientras un americano gestiona el BM. Ya hay muchas opiniones que se muestran en contra de la posibilidad no solo de que DSK mantenga el cargo, sino que el sillón se abra a otras regiones. Los méritos, y no solo la nacionalidad, han de contar para tomar la decisión sobre el nombramiento.

Los países emergentes, además, aseguran que un mayor peso entre sus 187 miembros les haría menos dependientes a herramientas como la acumulación de divisas extranjeras como medida para protegerse de las crisis. El año pasado, los países miembros votaron un cambio que otorgó a China la tercera mayor cuota de poder: En 2010, EE UU contaba con el 16,7% de los votos, seguido Japón y Alemania, con un 6% cada uno.

El Fondo Monetario Internacional se creó en 1945 con el objetivo de la creación de un nuevo sistema monetario internacional. En las últimas décadas, no obstante, su papel ha evolucionado más bien y lo ha convertido en una suerte de prestamista para naciones en problemas financieros. Entre estos países se encuentra el Reino Unido (1976), México (1982) o Argentina (2001). Las ayudas de emergencia se han desplomado en los últimos años desde los 66.400 millones en 2002 hasta los 58.700 millones en 2006, años en los que Albania y Paraguay fueron los únicos prestatarios. Con una excepción: cuando se desplomó Lehman Brothers en septiembre de 2008, el papel del organismo resurgió y hasta los 91.700 millones.

El caso se produce, además, apenas una semana después de que el número dos del FMI, John Lipsky, anunciase su decisión de retirarse del puesto cuando expire su mandato el 31 de agosto.

Una pregunta comienza a surgir: ¿Quién podría sustituir a DSK? Muchos analistas ven por ahora un solo nombre en el candelero, aunque, probablemente, aparezcan más. Christine Lagarde, la actual ministra de Finanzas gala, que podría contar como uno de sus activos el hecho de que sería la primera mujer que presidiría el organismo.