Tiene un impacto económico de 220 millones

Múnich y París quieren arrebatar a Barcelona el Mobile World Congress

Múnich y París se perfilan como los principales rivales de Barcelona para arrebatarle la sede el Mobile World Congres, la feria internacional de teléfonos móviles que el GSMA celebra en la capital catalana desde hace seis años.

Un visitante pasea por el 'Mobile World Congress' de 2010.
Un visitante pasea por el 'Mobile World Congress' de 2010.

Según han explicado a Efe fuentes del sector de las telecomunicaciones, estas dos ciudades son las principales alternativas que pujan por arrebatar a Barcelona la organización del Congreso de telefonía móvil Mobile World Congress.

Está en juego no sólo ser durante una semana de febrero la capital europea de la telefonía móvil, sino un negocio turístico de 220 millones de euros, que es el impacto económico para la ciudad que celebra este evento, ya que supone la llegada de cerca 50.000 visitantes con un fuerte poder adquisitivo.

En la fase final hay cuatro ciudades: Barcelona, que aspira a renovar después de haber organizado el evento en los últimos años; Múnich, París y Milán, aunque la ciudad italiana ha perdido fuerza, tanto por la mala conexión de vuelos transoceánicos como por su clima, especialmente duro en febrero, mes en el que se celebra el Congreso.

Múnich es la oferta económica más potente, mientras que París juega de manera combinada la baza política con la de ser el primer destino turístico del mundo, lo que supone un atractivo añadido a los 2.800 presidentes y consejeros delegados del sector de telecomunicaciones que visitan la ciudad organizadora, en especial los norteamericanos.

En el terreno político, hasta el presidente francés Nicolas Sarkozy se ha implicado para que París pueda conseguir la organización de esta feria, que antes de celebrarse en Barcelona tenía lugar en Cannes, en la Costa Azul francesa.

GSMA representa los intereses de la industria de las telecomunicaciones móviles en todo el mundo con presencia en 219 países, aglutinando 800 operadores de móviles y 200 empresas relacionadas con las telecomunicaciones, y organiza el congreso más importante del sector en Europa.

Barcelona ha ofrecido un proyecto de capitalidad del móvil en el que Telefónica se ha implicado muchísimo, de manera que cederá su tienda en Plaza Cataluña para albergar un foro ciudadano para acceder a las tecnologías de la información.

Fira de Barcelona y el Ayuntamiento también han conseguido implicar a otras instituciones de renombre internacional, la más importante de ellas, el FC Barcelona.

Tanto el Gobierno como la Generalitat apoyan el proyecto de manera totalmente coordinada y hasta el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, lo ha defendido públicamente en el Congreso.

La oferta española, de la se desconocen datos oficiales, contará con una partida de 15 millones de euros de apoyo público y que podría elevarse a 20 millones, según las fuentes del sector consultadas.

Los principales puntos fuertes de Barcelona son tres: la buena experiencia de los seis años en los que ha organizado el salón, el foco de atracción turística que supone y el clima más benigno de los cuatro candidatos.

Si Barcelona gana se aseguraría la organización del salón del 2013 al 2017, mientras que si pierde, el Mobile World Congress del próximo año sería el último que se celebraría en la capital catalana.