Ley General de Telecomunicaciones

El Gobierno aprueba la ley que garantiza la portabilidad en un día y banda ancha universal

El Consejo de Ministros aprobó el viernes el proyecto de ley que modifica la actual Ley General de Telecomunicaciones, que incluye la obligación de realizar la portabilidad en un día y la incorporación como parte del servicio universal de la banda ancha a una velocidad de un megabit por segundo.

El Ministerio de Industria explicó que la nueva norma, que incorpora al ordenamiento jurídico interno las directivas europeas de mejor regulación y de derechos de los ciudadanos, pretende incentivar las inversiones, además de mejorar la protección de datos de los usuarios.

Así, el proyecto de ley crea un marco "más adecuado" para la realización de inversiones en el despliegue de redes de nueva generación, que permita ofrecer servicios innovadores y tecnológicamente más adecuados a las necesidades de los ciudadanos. Estas redes, tanto fijas como móviles, permitirán ofrecer a los ciudadanos velocidades de acceso a internet superiores a los 100 megas por segundo.

Asimismo, establece que la CMT, a la hora de imponer obligaciones y condiciones de acceso a las redes, debe tener en cuenta el riesgo inversor de los operadores y se promueve un uso más eficaz del espectro radioeléctrico mediante la generalización de los principios de neutralidad tecnológica y de servicios.

Respecto a la designación de operador encargado de la prestación del servicio universal, se establece el mecanismo de licitación, mientras que hasta ahora solo se acudía a este mecanismo si había varios interesados que lo habían manifestado mediante consulta.

Además, las modificaciones introducidas refuerzan los derechos de los usuarios y su protección. Así, se establece que los usuarios finales tendrán derecho a recibir mayor información sobre las características y condiciones de provisión de los servicios y sobre la calidad con que se prestan.

La norma refuerza las competencias de la CMT, que podrá obligar al operador dominante a una separación funcional entre su red y sus servicios minoristas.