A mayor nivel educativo, más posibilidad de encontrar trabajo

En época de crisis, la formación es lo que cuenta

Los jóvenes son los grandes afectados por el paro. La tasa de desempleo alcanza la escalofriante cifra del 41,27% en el caso de las personas comprendidas entre 20 y 24 años y del 27,24% para los de 25 y 29 años. Ante esta situación dramática, la formación educativa se revela como la mejor arma para combatir la destrucción de empleo.

En los últimos tiempos han proliferado ejemplos que demuestran cómo años de estudio dejan de tener su fruto en el ámbito laboral. Habituales son las noticias en las que se cuenta que adelgazar el currículum se ha convertido en una estrategia desarrollada por muchos para poder dejar atrás el paro. Sin embargo, las estadísticas señalan todo lo contrario: la formación, pesa y mucho, a la hora de acceder a un puesto. A más formación, menos desempleo.

En épocas de bonanza económica en la que la tasa de paro se situaba en el 8%, el colectivo de los más jóvenes rondaba el 11,5%, pero en la actualidad el escenario se ha vuelto mucho más convulso y la tasa se ha disparado hasta el 34%. Llegar a ser mileurista parece todo un reto y para algunos el simple hecho de encontrar trabajo, su gran meta.

En función del nivel educativo encontramos amplias diferencias con independencia de la edad. Así, de esta forma, la tasa de paro para los trabajadores que solo poseen la educación primaria se sitúa en el 30,67% más del doble que los que han cursado estudios superiores (12,47%) y diez veces superior a los que cuentan en su haber con el doctorado.

La educación primaria no es suficiente en estos momentos para conseguir trabajo. Los jóvenes entre 16 y 19 años registran la tasa más alta con un 73,27%. Con este escenario del mercado laboral muchos deciden seguir adelante con sus estudios.

La formación profesional, que en años anteriores fue la gran promesa para aquellos que no querían acceder a la universidad pero consideraban que la formación secundaria no era suficiente, ha dejado de tener la importancia y reputación que hasta entonces ostentaba. La tasa de paro para ambos sexos se encuentra en el 14,30% frente al 1,8% de 2005, la más baja según recoge el Instituto Nacional de Estadística (INE). Por franja de edad las cifras son superiores. Así, la tasa de paro de las personas comprendidas entre 20 y 29 años que han cursado estudios de FP se sitúa 26,9%.

Los títulos universitarios siguen siendo los que más salidas ofrecen, pero la licenciatura y las diplomaturas, a partir de ahora grados tras la implantación de Bolonia, no solucionan los problemas. Para el conjunto de la población el porcentaje de parados que han pasado por la universidad se encuentra en el 12,47%, el triple de hace cuatro años. Por edades aumenta hasta el 34,39%, en el caso de las personas comprendidas entre 20 y 24 años, y hasta el 20,16% para los de 25 a 29.

Los que se decantan por realizar un doctorado parecen correr mejor suerte. La tasa de paro en este sector se sitúa en el 3,98%. Aunque es baja, al igual que en casos anteriores, en la actualidad se encuentra tres veces por encima si se compara con datos de 2008, momento en que registró la cifra más baja de los últimos años.

"Consulta los cursos de formación en AULA Cinco Días"

Los contratos de media jornada, los únicos que crecen en el primer trimestre

En la última encuesta de población activa correspondiente a los tres primeros meses del año la ocupación cayó un 1,39%, lo que equivale a 256.500 trabajadores. Sin embargo, este descenso no fue el mismo en todas las modalidades. Mientras las caídas fueron muy acusadas para los contratos a tiempo completo, los referentes a tiempo parcial, es decir, media jornada, crecieron un 3,75%.

Hasta el momento este recurso era muy utilizado para emplear a las mujeres, pero en los últimos tiempos esta tendencia se está extendiendo entre los hombres. En el primer trimestre ha repuntado un 8,9% y si se compara con el mismo periodo del año anterior el incremento se dispara hasta el 15,22%.

En lo que respecta al empleo femenino, los contratos de media jornada mantienen un ritmo sostenido. En el trimestre han crecido un 2,17% y con respecto a 2010, un 1,74%. Según la EPA ya son 1.951.100 mujeres ocupadas con este tipo de contrato, frente a los 614.800 hombres.