Cinco tipos de inversores

Dime quién eres y te diré dónde inviertes

Particulares, institucionales, especuladores... Inversores para todos los gustos con distintos criterios a la hora de entrar en Bolsa.

Invertir en Bolsa es, para algunos, un mero entretenimiento, para otros, una manera de asegurar la jubilación y, para la mayoría, sin embargo, el mercado es tan solo un casino. Inversores hay tantos como maneras de ver la Bolsa y de cada uno depende el carácter de su inversión.

1. Inversor particular: Es el ciudadano de a pie que se acerca a la Bolsa para rentabilizar sus ahorros y ganar así un dinero extra. Suele invertir a largo plazo y su intervención en la Bolsa no altera el ritmo diario del mercado.

Normalmente, los particulares apuestan por compañías sólidas, con buenos fundamentales, alta rentabilidad por dividendo y que no supongan un riesgo demasiado elevado. Su carácter es conservador, por lo que los grandes valores del mercado son asiduos de sus carteras.

2. Inversor institucional: Son bancos, fondos de inversión, fondos soberanos... Los inversores institucionales son considerados las manos fuertes del mercado porque sus decisiones sí alteran el comportamiento de la Bolsa.

Estas manos fuertes poseen un gran volumen de títulos de pequeños inversores, por lo que tienen mucha más capacidad de decisión y suelen diversificar la cartera con acciones, divisas, materias primas...

3. El especulador: Entiende la Bolsa como un casino y su objetivo es ganar dinero a corto plazo. Corre grandes riesgos a cambio de la posibilidad de obtener grandes rentabilidades. Las pérdidas, si se producen, también son abultadas.

No tienen un compromiso de permanencia en la Bolsa, por lo que su labor está enfocada a aprovechar el momento. Sus apuestas suelen ser aleatorias y normalmente obtienen rentabilidades de escaladas puntuales. En ningún caso invierten atendiendo a factores como el dividendo o los fundamentales.

4. Instituciones de Inversión Colectiva: Se engloban dentro del grupo de inversores institucionales y son instrumentos financieros que ponen al alcance del pequeño y mediano inversor prácticamente la totalidad de los mercados de valores nacionales e internacionales. Su cartera suele tener dos ramificaciones: una básica y otra especulativa. De esta manera, su inversión se enfoca tanto a largo como a corto plazo.

5. Fondos extranjeros: Son Instituciones de Inversión Colectiva que actúan en un gran número de mercados. Su comportamiento se refleja en la Bolsa y la salida de un mercado puede provocar un desplome. Suelen apostar por mercados emergentes y la diversificación es su principal máxima.