Salón del Automóvil de Barcelona

El sector del automóvil combate en Barcelona su desesperación

El salón de la Fira arranca esta semana marcado por el tsunami

El sector del automóvil combate en Barcelona su desesperación
El sector del automóvil combate en Barcelona su desesperación

El próximo sábado 14 de mayo se abren al público las puertas del Salón del Automóvil de Barcelona, cuyos promotores confían en atraer a un millón de amantes de las cuatro ruedas hasta su clausura el domingo 22 de mayo. Un año más, Barcelona se convertirá en la capital del motor al hacer coincidir la feria bienal del automóvil con el Gran Premio de España de Fórmula 1, que se celebrará en el Circuit de Catalunya del 19 al 22 de mayo.

En esta edición, 37 marcas estarán presentes en la exposición internacional. Entre las novedades que podrá disfrutar el visitante se encuentra el Audi Q3, que tras su estreno mundial en el salón de Shanghái recabará en Barcelona en primicia europea. Un coche que además del atractivo de la marca de los cuatro aros, cuenta con el morbo de su nacionalidad española, pues empezará a construirse en la planta de Seat en Martorell. El grupo Volkswagen ha permitido que su enseña de lujo pueda montar el modelo en tierras catalanas. La aportación de más de la mitad de la inversión por parte de la filial española ha tenido mucho que ver en la decisión.

Pero habrá más sorpresas. Hyundai hará la presentación mundial de su i40 Sedán y del Elantra y Volkswagen hará lo propio con el Beetle. A ellos se sumarán concept cars de varias marcas que circularán los próximos años por las carreteras de medio mundo. Igualmente, Barcelona será testigo de veinticinco presentaciones nacionales de vehículos.

Audi presentará en primicia europea el Q3 que será fabricado por Seat

Tal despliegue supone un esfuerzo económico de las 37 marcas presentes que confían en el salón como revulsivo ante un año que se vislumbra catastrófico en ventas. Las previsiones empiezan ya a rebajarse de las 900.000 matriculaciones previstas a principios de año a unas 870.000, lo que implicaría una caída del 11% sobre el pasado 2010. Y el sentir generalizado es que, como pronto, el segmento de particulares no reaccionará hasta finales del año. Incluso hay fabricantes que consideran que la recuperación real no se notará hasta 2013.

Bajo el síndrome de la desesperación, algunas de las grandes marcas como Opel o Citroën no estarán presentes por escasez de presupuesto. Otras cuatro japonesas -Honda, Suzuki, Mitsubishi y Subaru- tampoco expondrán sus modelos en Barcelona. Desde la organización se ha atribuido esta ausencia al terremoto que asoló en nordeste de la isla, afectando a la producción de muchas marcas niponas. Es una verdad a medias pues, como reconocen fuentes de Suzuki y Subaru, la decisión de no acudir a la feria estaba tomada a principios de año. Aunque dicen que el seísmo ha acabado de convencerles.

No es el caso de Honda que tenía contratado ya el espacio en Barcelona. Este fabricante, junto con Nissan, ha sido de los más afectados por la catástrofe. Sin embargo, este último sí estará presente por su vinculación con la Ciudad Condal donde tiene factoría. Caso especial ha sido Toyota, que en marzo tenía decidido no acudir al salón y sin embargo contarán con estand. No así las marcas de lujo de los fabricantes japoneses Lexus (Toyota) e Infiniti (Nissan) que no presentarán sus modelos al público español.

No obstante, las ausencias de Citroën y Mitsubishi con expositores propios se compensará con coches en el espacio dedicado al coche eléctrico, la estrella de este año.

Bajo el conflicto de la distribución

El conflicto abierto entre las marcas y las redes de distribución ha impactado de lleno en el salón de Barcelona, después de que la patronal de fabricantes Anfac amenazase con no acudir si CiU (partido gobernante en Cataluña) no retiraba su apoyo a la enmienda aprobada en la Ley Economía Sostenible, que regulaba las relaciones comerciales entre las automovilísticas y sus concesionarios. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, reconoció el error de su grupo tras una reunión con los fabricantes y mostró su voluntad de dar marcha atrás.

El diputado del Grupo Catalán Josep Sánchez Llibre, que participó en estas negociaciones, se vio descalificado por Mas y el propio Josep Antoni Duran i Lleida tuvo que salir en su defensa aceptando todas las culpas por aquella decisión.

Tras la retirada del apoyo de CiU al primer texto y su apoyo a una segunda enmienda anulando la primera, Anfac recomendó a sus marcas afiliadas que acudiesen al salón de Barcelona en un acto de buena voluntad.