Tras los rumores de la salida del país del euro

Europa negociará el nuevo plan para Grecia la próxima semana

La reunión del eurogrupo de la próxima semana será clave para la zona euro. Los gobiernos deben decidir si prolongan las ayudas a Grecia a cambio de un nuevo plan de ajuste, opción que pierde adeptos en las cancillerías, entre crecientes rumores de reestructuración de deuda o salida del euro.

Los ministros de Finanzas de la zona euro tendrán que ponerse de acuerdo la próxima semana para desmentir los insistentes rumores que inundan los mercados, y que en una semana han pasado de anticipar una reestruturación de la deuda griaga a prever la salida del país del euro.

La reunión urgente del fin de semana se saldó con una declaración de Jean Claude Juncker en la que anticipaba un nuevo plan de ajuste. Ese mismo día el euro se desplomaba por la información publicada en la prensa alemana que aseguraba que Grecia barajaba abandonar el euro. El domingo, el presidente del influyente instituto de estudios alemán Ifo arrojaba más leña al fuego al mostrarse a favor de esta opción.

La revisión del programa es necesaria en la medida en que Grecia no estará lista para financiarse por su cuenta el año que viene, por lo que necesitará más dinero de Europa. El plan supondrá acceder a más liquidez y mejorar los términos de la financiación, según fuentes europeas citadas por Reuters, pero también implicará nuevos objetivos de control del déficit para el gobierno heleno, pero ni siquiera en estas circunstancias será tarea fácil.

El Gobierno británico se ha mostrado en contra de poner más capital encima de la mesa. La posición de países como Finlandia, donde la derecha populista ha hecho bandera de la oposición a los rescates, tampoco es favorable. Y Estados como Holanda han protestado por no ser tenidos en cuenta en las negociaciones.

Adicionalmente, Irlanda ha solicitado esta semana que se suavicen las condiciones financieras de su rescate. Y, mientras tanto, Europa debe aprobar el plan de apoyo para Portugal, por otros 78.000 millones de euros.

La clave, al menos a corto plazo, está en si Europa opta por prolongar las ayudas a Grecia o, como se ha especulado en el mercado, admite la necesidad de una reestructuración de la deuda helena, a través probablemente de una prórroga de los vencimientos.