Ojo, que la plata también quema

¿Ha estallado la burbuja en el mercado de la plata? El metal precioso se ha desplomado en las últimas tres sesiones tras un año de revalorizaciones sin freno.

"El oro se encuentra en las profundidades de la tierra, se extrae y se funde en lingotes. Entonces se excava otro hoyo, se entierra y se paga a gente para que lo vigile. No tiene utilidad alguna. Si alguien viera [lo que se hace con el oro] desde Marte se rascaría la cabeza". La célebre frase es de Warren Buffett. El escepticismo del célebre inversor, con todo, no ha evitado que sea la inversión de moda de un tiempo a esta parte. Y, más que el oro, ha subido la plata.

En la sesión del lunes la plata llegó a registrar caídas del 13% en el día. Luego se recuperó, aunque bajó el 5,2% el lunes. Otro 7,6% el martes y hoy bajaba hasta el 5%. No es extraño el pánico. La subida de la plata, un 177% en 12 meses, es el síntoma más agudo del rally de las materias primas impulsado por la abundancia de liquidez. Pero ha generado una fiebre inversora -las cosas del dinero fácil- que ha atraído a inversores de todo pelaje, y mucha gente empieza a poner sus barbas a remojo.

El mercado Comex ha elevado tres veces en una semana el margen exigido para operar con futuros de la plata, medida habitual en momentos de elevada volatilidad y que se toma para evitar que un operador no tenga dinero para cubrir sus apuestas si éstas fallan. El lunes, de hecho, corrieron rumores de que un agente habría incurrido en impago.

El mercado ha entrado en un modo cercano al pánico; según The Wall Street Journal, el inversor George Soros ha deshecho sus posiciones en el mercado de la plata. Además, los operadores tienen problemas para realizar apuestas bajistas con el ETF iShares Silver, el mayor dentro del mercado de la plata. "Todos quieren salir", declaraba al diario estadounidense un intermediario.

Este fondo movió ayer más de 200 millones de acciones. A finales del año pasado no superaba los 35 millones de negociación media. Y su caída es más abultada que la del precio del metal; bajó el 8,64% el lunes y el 5,25% ayer.

La estampida es de esperar. El mismo factor que favorece el alza de los metales preciosos, la escasez de la oferta, hace más probables estas huidas masivas de dinero; hay poca plata para comprar pero también poca plata para vender cuando toca. Los inversores se han amontonado en el mercado de la plata a través de instrumentos líquidos, como los ETF, al calor del alza de los precios de un activo subyacente poco líquido. Lo mismo da que un inversor pueda deshacer sus posiciones en el ETF si éste, a su vez, no puede responder a una petición de reembolsos superior a lo normal.

Por poner números a la historia, en el mercado Comex el lunes se movieron 319.000 contratos de futuros sobre plata por 5.000 onzas cada uno, es decir se compraron y vendieron futuros sobre 1.595 millones de onzas. La producción mundial de plata no llega a los 900 millones de onzas (http://www.silverinstitute.org/supply_demand.php). Al año. En algunas sesiones el iShares Silver ha sido el ETF más negociado en Estados Unidos, superando a las réplicas del S&P 500 o el Nasdaq 100. Por eso, el día que la gente empieza a vender, lo hace como si no hubiese día de mañana.

Como curiosidad, las búsquedas en Internet con los términos "gold bubble" (burbuja en en el oro) a una burbuja en el mercado del oro se han disparado estos días, según Google Trends.