Campaña de la Renta

Las deducciones de vivienda para todos se acaban

æpermil;ste es el último año en el que todos los contribuyentes podrán aprovecharse de las deducciones por compra de vivienda habitual. El 1 de enero entraba en vigor el nuevo régimen que las mantiene en los términos actuales sólo para aquellas rentas inferiores a 17.707 euros, reduciéndose de forma progresiva hasta desaparecer en las superiores a 27.107

La declaración de la renta para el ejercicio 2010 no introduce novedades en la fiscalidad de la vivienda habitual, salvo que es la última en la que todos los que compraron una podrán beneficiarse de la deducción. A partir de la declaración del año próximo, sólo se mantendrá en el nivel actual del 15% para aquellas rentas inferiores a 17.707 euros. A partir de esa cantidad, la deducción se disminuye hasta desaparecer a partir de los 27.107.

En la declaración de la Renta de este año, se tiene derecho a deducir el 15% (13,5% en Cataluña) de las cantidades abonadas con motivo de cualquier inversión destinada a la adquisición, construcción o ampliación de la vivienda habitual hasta un máximo de 9.015 euros, lo que supone una desgravación máxima de 1.352,28 euros anuales en el IRPF. Dentro de este límite se incluyen tanto el capital invertido como los intereses pagados en el caso de haber solicitado un préstamo hipotecario.

En el caso de las obras de rehabilitación de la vivienda habitual, la deducción es del 10%, porcentaje que subirá en la próximo año hasta el 20% y un máximo de 6.750 euros, que hasta ahora era de 4.000.

Para las declaraciones de la renta conjuntas, la base de deducción es también de 9.015 euros, ya que la Agencia Tributaria establece los límites por declaración y no por declarante. Este tope se aplica igualmente en el caso de separados y divorciados, que pueden seguir desgravando por la que fuera su vivienda habitual durante su matrimonio siempre que continúen viviendo en ella sus hijos y el otro progenitor.

También es posible obtener ventajas fiscales antes incluso de comprar una casa con la apertura de una cuenta ahorro vivienda, que permite desgravar un 15% de las cantidades que se ingresen anualmente, durante un periodo máximo de cuatro años. Aunque el Gobierno amplió el plazo de estas cuentas de cuatro a seis años para poder materializar la compra de una casa, en los últimos años no se aplican las reducciones fiscales. La aportación máxima a la que se puede aplicar la deducción es de 9.015 euros por declaración.

Deducción por alquiler

La reducción de carácter general para los inmuebles alquilados como vivienda habitual es del 50% sobre la renta neta obtenida, aunque se puede alcanzar el 100% si se arrienda a personas de entre 18 y 35 años y años y con unos rendimientos netos del trabajo o de actividades económicas superiores a 7.455,14 euros, importe del indicador público de renta de efectos múltiples (IPREM).

Para los arrendatarios, el tramo estatal incluye una deducción del 10,05% de las cantidades satisfechas en concepto de alquiler durante el ejercicio. La base máxima de deducción, 9.015 euros, sólo está disponible para las rentas inferiores a 12.000 euros, mientras que el resto deberán aplicar la siguiente fórmula: 9.015 euros - [0,75 x (Base Imponible - 12.000).

En el afán del Gobierno por impulsar el alquiler, en 2011 el alquiler y la compra de vivienda habitual qestán fiscalmente equiparados, ya que para la próxima declaración aumentará de 12.000 a 17.000 euros el umbral de renta para acogerse a la deducción por alquiler de vivienda. También aumentará del 50% actual al 60% la deducción para las rentas generadas por el alquiler.