No se espera una subida de tipos

Las palabras mágicas de Trichet

"Vigilancia fuerte" y "un mayor estado de alerta" son las palabras clave que ha empleado el presidente del BCE, Jean Claude Trichet, para anunciar en ocasiones anteriores una subida de tipos. El mercado vuelve a poner el foco en el lenguaje que utilizará mañana después del repunte anunciado el mes anterior.

Jean-Claude Trichet
Jean-Claude Trichet

Las palabras del presidente del BCE, Jean Claude Trichet, son seguidas muy de cerca por el mercado, pero descifrarlas en ocasiones no es tarea fácil. En la rueda de prensa que sucederá a la reunión del consejo de gobierno se aportarán las pistas necesarias para conocer el devenir de la política monetaria de la zona euro en los próximos meses.

En anteriores ciclos de ajustes, como el sucedido en 2005, la expresión "fuerte vigilancia" era interpretada como la antesala de un repunte de los tipos. Al mes siguiente de pronunciar esas palabras el BCE anunciaba una subida del precio del dinero. En la actualidad nos encontramos un estadio por debajo, es decir, en "un mayor estado de alerta". Esta expresión no hace prever un incremento de los tipos en mayo. Si mañana volviera a repetir el mismo discurso la subida se retrasaría a meses posteriores. De hecho, los analistas señalan junio y julio como los periodos elegidos para llevar a cabo esta decisión.

Algunos expertos consideran que el escenario actual no es el más propicio para la subida de tipos. Natalia Aguirre, de Renta4, opina que la inflación de la eurozona es de carácter coyuntural motivada por las incremento del crudo tras las revueltas de Oriente Medio y cree que la presión que atraviesa la deuda pública y el crecimiento a dos velocidades deberían valorarse antes de decantarse por un nuevo ascenso.

El pasado 7 de abril el BCE subió los tipos de interés un cuarto de punto hasta el 1,25% cumpliendo así con lo anunciado tras la reunión de marzo. Con este repunte se puso fin a un periodo de quince meses en que los tipos se encontraban en su mínimo histórico y desde julio de 2008 no se anunciaba ninguna subida.

Sin embargo, las presiones inflacionistas han provocado que la autoridad monetaria optase por romper el discurso dominante en el que Trichet recalcaba que el precio del dinero se encontraba en el "nivel apropiado". Ahora ha advertido que seguirán "vigilante" para cumplir con el objetivo de mantener la inflación por debajo del 2%.

La determinación del regulador bancario europeo contrasta con la decisión de sus homólogos británico, japonés y estadounidense. En la última reunión celebrada por la Reserva Federal, Ben Bernanke anunció que mantendría los tipos en el rango objetivo de 0% y 0,25%. Para otros parece que garantizar la recuperación es más importante que el control de los precios.

En principio no se espera que Trichet endurezca su mensaje y más si se tiene en cuenta los rumores que circulan sobre una posible reestructuración de la deuda griega. Además una subida llevaría a una revalorización del euro que desde comienzos de año se ha apreciado un 11,2%.